Ankara, 07 de julio de 2026.- Donald Trump renovó sus amenazas de tomar Groenlandia durante la cumbre de la OTAN que se lleva a cabo el martes y miércoles en Ankara. Antes de una reunión con el presidente turco Erdogan, el mandatario estadounidense declaró: “Greenland should be controlled by the United States, not by Denmark”.

Trump argumentó que “eso es lo que dañó mi relación con la OTAN porque Groenlandia no ayuda a Dinamarca, Dinamarca no gasta dinero para ayudar realmente a Groenlandia, pero es una parte importante para los Estados Unidos”. Washington insiste en que la isla ártica es esencial para su seguridad y Trump ha dicho anteriormente que no descartaría una acción militar para tomarla.

Además de sus comentarios sobre el territorio danés, Trump atacó a líderes de países europeos importantes por no apoyarlo en la guerra contra Irán. El presidente estadounidense señaló específicamente a Keir Starmer del Reino Unido, sugiriendo que pudo haber perdido su trabajo como primer ministro por no ayudarlo con el conflicto contra Teherán.

Trump mencionó que Italia, Alemania y Francia también lo dejaron varado en el tema de Irán. Según el mandatario, Estados Unidos ha pasado años ayudando a defender Europa a través de la OTAN, pero cuando Washington pide ayuda para atacar Teherán, los europeos se echan atrás.

Frente a estas posturas, los líderes europeos dicen que no pueden respaldar un conflicto claramente ilegal sin mandato de la ONU, decidido unilateralmente por Washington y Tel Aviv sin consultar a nadie más. En Dinamarca y en la UE son conscientes de que Trump es un hombre de ideas fijas y que el episodio de Groenlandia, aunque cíclico, no ha terminado.

Trump llegó a Ankara con muchos más enemigos en Europa, al menos desde su punto de vista, y renovó sus críticas a los aliados europeos y a Europa misma y su supuesto declive. Pese a las tensiones, fue recibido en la capital turca con grandes honores y calles desiertas para facilitar el paso de su llamativa caravana.