Ciudad de Mexico, 25 de junio de 2026.- El rover Perseverance de la NASA identificó señales químicas y estructuras geológicas en Marte que podrían estar relacionadas con antiguos microorganismos. A pesar de este hallazgo, los científicos insisten en que todavía no existe evidencia concluyente de vida microbiana en el planeta rojo.

Un estudio publicado en la revista Science Advances, con DOI 10.1126/sciadv.adx0047, reconstruye la intensa historia de impactos de meteoritos que sufrió Marte hace más de 4 mil 400 millones de años. Según la investigación, estos grandes impactos alteraron la temperatura, la atmósfera y la presencia de agua líquida en la superficie marciana.

Los expertos señalan que la ventana temporal para el desarrollo de vida microbiana en Marte pudo ser más corta o compleja de lo que se creía anteriormente. Si bien los eventos de impacto pudieron esterilizar regiones enteras, también generaron calor subterráneo, agua líquida temporal y reacciones químicas favorables para la aparición de microorganismos.

Actualmente, la NASA concentra sus esfuerzos en zonas como el cráter Jezero, donde antiguos sedimentos lacustres podrían haber protegido biofirmas durante miles de millones de años. En este sitio, Perseverance busca moléculas orgánicas, minerales formados en presencia de agua, posibles microfósiles y firmas isotópicas compatibles con procesos biológicos.

Los especialistas subrayan que ninguna señal aislada bastará para confirmar la existencia de vida en Marte. Para ello, la evidencia sólida deberá combinar múltiples biofirmas en un mismo contexto geológico y ser analizada en laboratorios terrestres mediante una futura misión de retorno de muestras.