Por Redacción

París, 15 de agosto de 2026.- El Consejo Constitucional de Francia ha censurado este viernes el artículo clave de la ley que prohíbe las redes sociales a los menores de 15 años. La alta instancia determinó que la medida constituye una “vulneración desproporcionada de la libertad de expresión” y señaló que “no está adaptada”, aunque reconoció la “exigencia constitucional” de proteger a los menores.

La norma, aprobada por la Asamblea y el Senado el 21 de julio durante la última sesión parlamentaria antes de la pausa estival, debía entrar en vigor el 1 de septiembre. Su aplicación habría convertido a Francia en el primer país de Europa en implementar tal restricción, impidiendo a los menores de esa edad crear nuevas cuentas en plataformas como TikTok o Instagram y obligando a las empresas a eliminar en cuatro meses las cuentas ya existentes.

El recurso ante esta instancia fue interpuesto por el Partido Socialista y La Francia Insumisa, liderado por Jean-Luc Mélenchon, quienes alegaron dudas sobre la constitucionalidad del primer artículo de la ley. En su dictamen, el Consejo Constitucional argumentó que la prohibición es “muy genérica” y es “susceptible de aplicarse a otros servicios online cuyos riesgos para la salud no están comprobados”. La censura pone en suspenso únicamente esta prohibición, sin afectar otras medidas como la restricción del teléfono móvil en los institutos a partir de septiembre.

Tras el fallo, el presidente Emmanuel Macron ha pedido al primer ministro, Sébastien Lecornu, que trabaje en una “redacción jurídicamente robusta” de este artículo en concreto. El jefe de Gobierno deberá actuar “dentro de los mejores plazos” para elaborar un nuevo texto que tenga en cuenta tanto la decisión del Constitucional como el marco europeo.

En un comunicado, El Elíseo subrayó que “el objetivo del jefe de Estado permanece inalterable: salvaguardar el interés superior y la salud de nuestros hijos de los nocivos efectos de las pantallas, que están documentados”. La presidencia francesa destacó que, mientras “una treintena de países de todo el mundo, encabezados por Francia, avanzan hacia la prohibición de las redes para los usuarios más jóvenes”, y la Comisión Europea trabaja en armonizar estas medidas, la voluntad de proteger a la infancia se mantiene firme.