Ciudad De México, 10 de abril de 2026.- Los precios al consumidor en Estados Unidos registraron un incremento del 0.9 por ciento durante el mes de marzo, lo que llevó la tasa de inflación anual al 3.3 por ciento, su nivel más alto de los últimos dos años. El conflicto bélico con Irán impulsó principalmente el alza de precios, mientras el vicepresidente J.D. Vance viaja a Islamabad, Pakistán, donde se llevan a cabo conversaciones para un acuerdo de paz en el conflicto en Medio Oriente.
El incremento de marzo fue el mayor aumento mensual en cuatro años; precios no habían subido tanto en un solo mes desde mayo de 2022. El sector de las gasolinas fue el más afectado con un aumento del 21.2 por ciento en marzo, la mayor subida mensual reportada desde que la serie se publicó por primera vez en 1967. El índice de energía aumentó un 10.9 por ciento, el mayor aumento mensual desde septiembre de 2005.
El ataque de EE.UU. e Israel a Irán a fines de febrero desencadenó otra crisis energética sin precedentes. La reacción de Teherán ha sido cerrar el estrecho de Ormuz, un paso marítimo estratégico por donde pasa una quinta parte del petróleo mundial. El crudo Brent alcanzó alrededor de 120 dólares el barril, casi un 70% más que al inicio del conflicto.
Los precios del diésel subieron un 30.7% durante el mes de marzo, el mayor aumento mensual desde febrero de 2000, y el diésel y el combustible para aviones alcanzaron cifras récord. Corporaciones como Amazon y las principales aerolíneas implementaron recargos por combustible. Los precios subieron más notablemente para pasajes aéreos, ropa, muebles y artículos para el hogar, educación y vehículos nuevos.
J.D. Vance advirtió antes de partir a Pakistán que su país está dispuesto a negociar de buena fe con Irán. Las peticiones de Estados Unidos se centran en el control del uranio enriquecido y en la reapertura segura del estrecho de Ormuz. Por parte de Irán, pide seguir teniendo el control del estrecho de Ormuz y cobrar un peaje como una forma de recuperarse ante los daños de la guerra.
El vicepresidente dijo que tiene expectativas positivas para iniciar esta negociación entre Estados Unidos e Irán en Pakistán. “Si los iraníes están dispuestos a negociar de buena fe, ciertamente estamos dispuestos a extender la mano abierta. Si van a intentar jugárnosla, entonces van a descubrir que el equipo de negociación no es tan receptivo”, señaló Vance. Hay un cese al fuego que muchos han calificado de frágil.
