Ciudad De México, 14 de julio de 2026.- En marzo de 2024, el papa Francisco tomó una medida radical frente a la administración de la Basílica de Santa María la Mayor, concluyendo una reforma integral para instalar una nueva administración en el templo.
Esta decisión siguió a dos años de una ‘administración judicial’ en el santuario, periodo durante el cual un comisario extraordinario de la Santa Sede se encargó de poner en orden las cuentas, los contratos y la administración de activos inmobiliarios.
La reforma del Pontífice sucedió después de una crisis provocada por denuncias de malos manejos de prebendas y recursos de la Basílica. Como resultado, el nuevo modelo de administración consiste ahora en una junta directiva que limita los poderes centenarios de los canónigos del templo.
Sobre la naturaleza de estos fondos, un viejo amigo del autor señaló: “El dinero de la Iglesia, siempre es dinero de los pobres”.
