Ciudad De México, 30 de mayo de 2026.- Estados Unidos quiere que la mitad de los componentes y materiales de un automóvil procedan de fuentes estadounidenses para poder beneficiarse de aranceles más bajos, una propuesta que los representantes de la Casa Blanca plantearán en las negociaciones para la revisión del acuerdo comercial con México y Canadá en el marco del TMEC.
Esta iniciativa supondría una importante modificación del acuerdo que regula las relaciones comerciales entre los tres países del norte de América, ya que obligaría a los fabricantes de automóviles a obtener muchas más piezas y materiales de proveedores estadounidenses, en lugar de suministradores de México o Canadá. De salir adelante, la medida representaría una importante ventaja comercial para Estados Unidos en detrimento de sus otros dos socios.
El actual Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), firmado en 2020 durante el primer mandato de Donald Trump, exige que el 75% de los materiales de un vehículo provengan de fábricas de alguno de los tres países, pero no concreta ningún requisito sobre porcentaje de componentes producidos específicamente en Estados Unidos. Cuando se ratificó el tratado, se acordó abrir un periodo de revisión a los seis años, por lo que a partir del próximo julio los tres países negociarán nuevas condiciones.
Una delegación del Departamento de Comercio de Estados Unidos ha viajado estos días a Ciudad de México para tratar de avanzar en las negociaciones sobre la revisión del acuerdo comercial. Las autoridades mexicanas y estadounidenses prevén celebrar una segunda ronda de contactos en Washington durante el próximo mes de julio, aunque aún no se han abierto las conversaciones con el Gobierno de Canadá.
Howard Lutnick, titular del Departamento de Comercio de Estados Unidos (DOC), afirmó el 17 de abril de 2026 que el T-MEC es un instrumento deficiente que requiere ser reformulado bajo nuevos términos. El funcionario detalló que el presidente Donald Trump considera el pacto comercial como un convenio perjudicial para los intereses de su nación. Durante su intervención en el Foro de Economía Mundial en Washington D.C., Lutnick calificó como inaceptable el traslado de plantas automotrices desde Ohio y Michigan hacia México, argumentando que este modelo se implementó para debilitar a las organizaciones sindicales y perjudicar a los trabajadores de EE.UU.
Por su parte, Marcelo Luis Ebrard Casaubón, titular de la Secretaría de Economía (SE), sostuvo el 17 de abril de 2026 una reunión con el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) donde aseguró que el Gobierno de México insistirá en mantener un T-MEC con cero aranceles. Ebrard Casaubón adelantó que expondría el daño que han causado los gravámenes actuales en las industrias del acero y el aluminio, planteando formalmente los problemas derivados de los aranceles vigentes bajo la sección 232, así como las preocupaciones respecto a las cuotas impuestas en el sector agropecuario, específicamente en las exportaciones de tomate.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo recibió el 20 de abril de 2026 a Jamieson Greer, titular de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), para avanzar en sesiones técnicas sectoriales. En estas reuniones se abordaron propuestas para la sustitución de importaciones y la relocalización de cadenas productivas, mientras la delegación mexicana promueve un diálogo constante con empresas de ambos países para enfatizar la relevancia del intercambio comercial y reducir la incertidumbre en el mercado regional.
