Ciudad de Mexico, 14 de julio de 2026.- Un equipo liderado por investigadores españoles detectó por primera vez la presencia de eritrulosa, un azúcar de cuatro átomos de carbono, en nubes de gas y polvo ubicadas en el centro de nuestra galaxia. El hallazgo se realizó en una de las nubes moleculares más ricas que se conocen en la Vía Láctea y los resultados se publican en la revista Nature Astronomy.

La primera autora del artículo es Izaskun Jiménez-Serra, investigadora del Centro de Astrobiología del CSIC, quien explicó la metodología empleada para el descubrimiento. “La fuente que hemos utilizado es una de las nubes moleculares más ricas que conocemos en la galaxia. Para detectar compuestos muy poco abundantes necesitamos grandes cantidades de material que nos dé señales lo suficientemente intensas para detectarlas con la sensibilidad de los telescopios actuales”, señaló.

Según la investigación, se estima que la Tierra pudo haber recibido entre 0,5 y 50 millones de toneladas de eritrulosa durante el último bombardeo intenso de grandes asteroides. Este periodo es considerado crucial porque la vida surgió muy poco después de dicho evento.

“Hemos estimado que la Tierra podría haber recibido entre 0,5 y 50 millones de toneladas de eritrulosa durante el último bombardeo intenso de grandes asteroides. Se trata de uno de los periodos donde más material orgánico pudo llegar y se dice que es crucial, porque la vida surgió muy poco después”, afirmó Jiménez-Serra.

Previamente, los azúcares que articulan las cadenas de los ácidos nucleicos (ARN y ADN) se habían encontrado en asteroides y meteoritos, pero no en cantidades suficientes al recrear la sopa primigenia en el laboratorio. La nueva detección en el espacio interestelar aporta datos sobre la disponibilidad de estos compuestos orgánicos.