Ciudad De México, 07 de julio de 2026.- El ministro de Economía de Argentina, Luis Caputo, presentó este lunes su programa financiero para 2026 y 2027, un plan diseñado con el objetivo de llegar a 2031, cierre de un potencial segundo mandato del presidente Javier Milei, con la calificación financiera de “grado de inversión”.

Durante la exposición, Caputo detalló que el país enfrenta necesidades de financiamiento en dólares por 19.200 millones en 2026 y de 24.900 millones en 2027. Estas cifras incluyen tanto los pagos de capital como los intereses de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y otros organismos internacionales, además de otras erogaciones puntuales.

De acuerdo con los cálculos del equipo económico, desarrollados “con supuestos muy conservadores”, para este año cuentan con fuentes de financiamiento que arrojarán un saldo favorable de 3.700 millones de dólares. Este excedente quedará disponible para el año siguiente y generará condiciones más robustas para enfrentar el año electoral. “No va a haber ningún problema en los refinanciamientos de 2026 y 2027”, insistió Caputo.

Las fuentes de financiamiento implican una combinación de emisiones en el mercado local, préstamos de organismos multilaterales y otras fuentes. Si bien Caputo aseguró que Argentina tiene la “opción” de acudir a los mercados internacionales —circuito del que el país se encuentra excluido desde 2018, año en que realizó su última gran emisión de deuda soberana—, confirmó que no tiene planificado hacerlo porque priorizará refinanciar los vencimientos a la menor tasa posible.

El ministro justificó esta decisión al señalar: “Los primeros llamados que recibíamos nos proponían una emisión de 5.000 millones de dólares a 10 años y la tasa era del 12,5% anual. Nos hemos ‘perdido’ esas ventanas porque no es lo mismo financiarnos al 6% que al 12,5%. Esa menor tasa requiere menos esfuerzo fiscal y nos permite usar esos recursos para otras cosas o seguir bajando impuestos”.

Caputo añadió que ha diseñado su plan económico buscando neutralizar el ruido político y fijar la atención en números favorables al Gobierno, asegurando que sobrecumplirá sus compromisos este año para dejar un “colchón” que permita encarar en mejores condiciones el proceso electoral.