Por Redacción

Ciudad de Mexico, 17 de marzo de 2026.- El gobierno de Argentina hizo efectivo este martes su retiro formal de la Organización Mundial de la Salud (OMS), tras cumplirse un año desde la notificación oficial presentada por el canciller Pablo Quirno el 17 de marzo de 2025. La decisión, anunciada por el gobierno de Javier Milei, se fundamenta en lo que califican como “profundas diferencias” con el organismo internacional, particularmente en la gestión de la pandemia de COVID-19, y en la defensa de la soberanía nacional en materia de salud pública.

El canciller argentino, Pablo Quirno, confirmó la salida a través de la red social X, marcando el fin de un proceso iniciado en febrero de 2025. En aquel momento, el portavoz presidencial Manuel Adorni había declarado que “los argentinos no vamos a permitir que un organismo internacional intervenga en nuestra soberanía, mucho menos en nuestra salud”, estableciendo el tono del argumento oficial. La administración de Milei ha mantenido una postura crítica hacia los organismos multilaterales, promoviendo una política exterior basada en acuerdos bilaterales.

Según las fuentes oficiales, Argentina continuará cooperando en temas de salud pública a través de acuerdos directos con otros países y mediante ámbitos regionales, aunque no se han especificado los mecanismos concretos que reemplazarán la membresía plena en la OMS. La salida implica que el país sudamericano dejará de participar en las asambleas generales del organismo, no estará sujeto a sus regulaciones sanitarias internacionales y perderá acceso prioritario a programas de cooperación técnica y alertas epidemiológicas globales coordinadas desde Ginebra.

La medida convierte a Argentina en uno de los pocos países del mundo fuera de la OMS, un organismo especializado de la ONU fundado en 1948 y que cuenta con 194 Estados miembros. La decisión ocurre en un contexto global de tensiones sobre el papel de los organismos internacionales en la soberanía nacional, un debate que se intensificó tras la pandemia. Hasta el momento, no se ha informado sobre una respuesta oficial por parte de la OMS o de las Naciones Unidas ante la confirmación del retiro argentino.

El impacto concreto en los programas de salud dentro de Argentina, así como las reacciones de la comunidad médica y científica local, aún no han sido detallados por las autoridades. La salida formal cierra un capítulo de más de siete décadas de membresía continua del país en el principal organismo rector de la salud pública a nivel mundial, marcando un giro significativo en su política sanitaria internacional.