Ciudad De México, 25 de marzo de 2026.- Ante la proximidad del Mundial de Fútbol 2026, que tendrá a la Ciudad de México como una de las sedes, se anunció una alianza estratégica entre Uber y los taxis concesionados agrupados en MxTaxi para integrar sus servicios en una misma plataforma digital. Sin embargo, esta cooperación coincide con la continuidad de operativos de vigilancia en el Aeropuerto Internacional Benito Juárez (AICM), donde elementos de la Guardia Nacional mantienen la imposición de multas a conductores de aplicaciones que intentan recoger pasajeros en la zona federal.
La medida de integración busca anticipar el aumento en la demanda de servicios de movilidad esperado para el evento deportivo mundial, en el que también participarán Guadalajara y Monterrey. Félix Olmos, director general de Uber México, y Erasto Vázquez, director de MxTaxi, encabezaron el anuncio de esta colaboración, aunque ambas partes evitaron pronunciarse públicamente sobre los conflictos regulatorios que persisten en las terminales aéreas de la capital.
A pesar del acuerdo comercial, la situación operativa en el AICM no ha cambiado. Los servicios de transporte basado en aplicaciones, como Uber y Didi, carecen de permiso para el ascenso de pasajeros dentro de la zona federal del aeropuerto, estando autorizados únicamente para el descenso. Esta restricción es vigilada activamente por autoridades federales, lo que ha generado un flujo constante de sanciones económicas contra los conductores.
De acuerdo con datos recabados en los operativos, la Guardia Nacional infracciona en promedio a 20 vehículos de aplicación al día en ambas terminales del aeropuerto capitalino. Las multas impuestas ascienden a aproximadamente 60 mil pesos, calculadas con base en un rango de 500 Unidades de Medida y Actualización (UMA), con un valor unitario de 17.30 pesos. Agentes como Alexis Fernández han sido identificados en la aplicación de estos procedimientos administrativos.
La contradicción entre el discurso de colaboración para mejorar la movilidad urbana y la realidad de las sanciones en el principal nodo de transporte del país plantea un escenario complejo para los conductores. Mientras la alianza entre Uber y MxTaxi se presenta como una solución para la saturación vial futura, los operadores de aplicaciones siguen enfrentando riesgos financieros inmediatos al operar en puntos críticos como el AICM, sin que hasta el momento se haya esclarecido si la nueva integración modificará su estatus regulatorio en zonas federales.

