Ciudad de Mexico, 09 de julio de 2026.- La Fiscalía General de la República (FGR) acusó al FBI de entregar información falsa e insuficiente respecto a la captura de Ismael ‘El Mayo’ Zambada ocurrida en julio de 2024. La fiscal general Ernestina Godoy señaló que las autoridades norteamericanas proporcionaron datos falsos e imprecisos sobre la identificación del avión que trasladó al capo, además de negar el acceso al personal de la FGR a las oficinas del FBI en El Paso, Texas, y al aeropuerto de Santa Teresa, Nuevo México.
Godoy informó que Estados Unidos no facilitó información sobre el piloto de la aeronave, limitándose a comunicar que este había solicitado ser deportado a México tras aterrizar. Sin embargo, la FGR identificó posteriormente al piloto como Mauro Alejandro, alias ‘El Jando’, quien era piloto de confianza de los hijos de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán. La fiscal precisó que la pista desde donde despegó la aeronave “no contaba con la autorización para operar”.
David Boone, titular de la FECOR, detalló que, tras los hechos, el piloto fue deportado a México y “siguió operando cometiendo delitos en México, es la información que consta”, hasta que fue detenido tiempo después por portación de armas y entregado nuevamente a autoridades de Estados Unidos. El 9 de abril de 2026, el piloto alcanzó un acuerdo de culpabilidad con el Departamento de Justicia de ese país.
En contraste con las acusaciones mexicanas, el exembajador estadounidense Ken Salazar negó cualquier conexión de EE.UU. con la operación. Salazar, quien junto al fiscal general Merrick Garland informó al gobierno mexicano sobre las detenciones de Ismael Zambada y Joaquín Guzmán los días 25 y 26 de julio de 2024, declaró: “No fue nuestro avión, ni nuestro piloto, ni nuestra operación”. El exdiplomático reiteró: “Comunicamos al gobierno mexicano que no era nuestro avión, no era nuestro piloto y no era nuestra operación”.
La FGR ha detallado múltiples acciones que permiten inferir una intervención estadounidense en la detención de Zambada, lo que podría constituir un secuestro. Entre las acciones sospechosas citadas se encuentran el cambio de medida cautelar de Ovidio Guzmán a testigo protegido y la recepción de sus familiares en Estados Unidos. Los hechos ocurrieron tras una traición de Joaquín Guzmán López, hijo del Chapo Guzmán.
