Sogamoso, 30 de mayo de 2026.- Un dron militar adaptado con un lanzagranadas rompió el silencio de los Andes durante una demostración exclusiva observada por la agencia AFP en este municipio ubicado a unos 210 kilómetros de Bogotá. El dispositivo fijó un objetivo y dejó caer una carga con TNT que retruena en la montaña, activada por un piloto a control remoto mediante un sistema que permite la caída perpendicular del proyectil.
La nueva tecnología, disponible para las fuerzas armadas en un país desangrado por más de seis décadas de conflicto, cuenta con una carga capaz de destruir todo en un radio de 15 metros. Las fuerzas armadas responderán ahora con drones capaces de lanzar tres granadas de calibre 60 desde alturas de hasta 1,000 metros. En la operación minuciosa realizada en el campo de pruebas, ubicado en una de las plantas de la Industria Militar (Indumil), cayeron 16 granadas.
Andrés Julián Salamanca, un ingeniero electrónico de 37 años que participó en la creación del sistema, señaló que esta herramienta “nos pone en un par a par, en igualdad de condiciones” contra los grupos ilegales. Desde hace meses, las guerrillas financiadas por la cocaína y la minería ilegal han mostrado músculo al presidente izquierdista Gustavo Petro con ataques de drones cargados de explosivos y adaptados artesanalmente pero letales.
Inspirados en la guerra entre Ucrania y Rusia, los vuelos no tripulados se han convertido en una de las principales herramientas de los grupos ilegales para cometer ataques contra civiles y uniformados en regiones de difícil topografía. Adquiridos generalmente en internet, estos dispositivos se dirigen contra escuelas, poblados indígenas y bases militares; su zumbido en el aire es sinónimo de terror en zonas alejadas. Según el ministro de Defensa, en 2025 al menos 8 mil ataques de este tipo causaron 20 muertos y casi 300 heridos.
Estos hechos son en buena parte causantes del repunte de la violencia en un país que votará el domingo para elegir al sucesor del primer gobierno izquierdista en la historia de Colombia. La nueva tecnología da sus primeros pasos a días de las elecciones presidenciales del 31 de mayo y en medio de la peor ola de violencia en la última década. Las encuestas prevén una segunda vuelta en junio entre el senador Iván Cepeda, aliado de Petro y negociador de paz con los grupos armados, y el derechista Abelardo de la Espriella, un abogado.
Colombia será uno de los pocos países de América Latina que usan drones artillados para enfrentar el crimen. Estos dispositivos cambiaron el paradigma para el ejército colombiano, que ha enfrentado durante décadas a guerrillas como las FARC respondiendo especialmente con bombardeos desde poderosos aviones militares en una lucha respaldada por Estados Unidos.
