Ciudad de Mexico, 15 de abril de 2026.- El diputado Raúl Bolaños-Cacho presentó una iniciativa para enfrentar la trata de personas en entornos digitales, advirtiendo que el fenómeno del grooming ha rebasado a la sociedad. El legislador señaló que niños y adolescentes están expuestos a riesgos que comienzan con interacciones aparentemente inofensivas en redes sociales y que el problema puede escalar rápidamente hacia formas graves de violencia.

De acuerdo con la propuesta, el grooming implica persuasión, manipulación y engaño por parte de adultos para obtener contenido sexual o captar a menores con fines de explotación. Aunque no siempre hay contacto físico, el daño psicológico y emocional es profundo. La iniciativa plantea cuatro ejes: coordinación entre los tres niveles de gobierno, implementación de protocolos en plataformas digitales, fortalecimiento de la atención a víctimas y acciones preventivas.

La propuesta contempla reformas a la Ley de Trata de Personas, la Ley de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal. El objetivo es ordenar la acción pública y obligar al Estado a implementar una estrategia integral, con miras a reforzar sanciones en una segunda etapa.

En un contexto relacionado con los riesgos digitales, Julia Teruel, estudiante de Publicidad de 20 años de Sabadell, relató su experiencia al recibir comentarios anónimos hirientes en la red social ThisCrush cuando tenía 12 años. “Mis padres me dieron el móvil y, a partir de ahí, tiré sola; empecé a subir fotografías bastante infantiles: de espalda, de algún paisaje, con alguna amiga”, dijo Teruel.

La joven explicó que “lo peor fue la llegada de ThisCrush: una red social para recibir comentarios anónimos. Llegué a recibir comentarios como ‘eres fea’ o ‘estás plana’, lo que me afectó muchísimo con 12 años”. Sobre el papel de su familia, indicó: “Mis padres quedaron al margen de todo esto: ellos no tenían Instagram entonces y no sabían ni que existía ThisCrush. Fue mi hermana, cuatro años mayor que yo, la que me vio encerrarme una y otra vez en el baño para llorar y me ayudó”.

Teruel reflexionó sobre su experiencia actual: “En ese momento pensaba que ya lo sabía todo, y fui muy insistente en tener móvil, pero ahora creo que mis padres podrían haber retrasado un poco mi acceso a las redes. Descubrí muy pronto que la gente puede ser muy cruel cuando está detrás de una pantalla”. Asimismo, comentó sobre el uso de tecnología por parte de los adultos: “Ahora veo a mi padre enganchado a Instagram viendo reels y le digo: ‘parece que tengas mi edad’. Hablan de la dopamina en los jóvenes, pero luego son ellos los que pasan horas mirando el móvil”.

Ante estos escenarios, se ha señalado que en el pasado no se hablaba de bullying digital, ni de un consumo desmesurado por parte de niños de pornografía, ni de apuestas online, ni se asociaba la tristeza, la ansiedad o la depresión a un uso desmesurado de las pantallas. Algunos jóvenes reconocen que sus padres tampoco sabían usar el teléfono móvil y que hicieron lo que pudieron. Paralelamente, el Gobierno español plantea prohibir el uso de redes sociales a los menores de 16 años.