Lázaro Cárdenas, 27 de marzo de 2026.- Familiares de las maestras María del Rosario Sagrero y Tatiana Madrigal Bedolla, asesinadas el pasado martes en una preparatoria de esta ciudad, exigieron que el responsable, un adolescente de 15 años, sea juzgado como adulto y no bajo la legislación para menores. Francisco Delgado Madrigal, esposo de una de las víctimas, y un hermano de la otra docente, manifestaron su dolor y demandaron la máxima pena posible ante la gravedad del delito cometido con un rifle de asalto.
El ataque ocurrió en las instalaciones de la Preparatoria Antón Makárenko, donde el estudiante identificado como Osmar N. ingresó armado y disparó contra las profesoras en la recepción del plantel. De acuerdo con la Fiscalía General de Michoacán, el agresor utilizó un fusil AR-15 calibre 5.56, realizando al menos 14 disparos para consumar el doble homicidio. El menor fue sometido por estudiantes y personal de la escuela mientras aguardaba la llegada de la policía.
La situación jurídica del detenido genera debate debido a que, conforme al Código de Justicia Especializada para Adolescentes del estado, la sanción máxima de internamiento para personas entre 14 y menos de 16 años es de tres años, incluso por homicidio doloso. Ante esto, los familiares de las víctimas han pedido a las autoridades que intervengan para determinar una justicia acorde a los hechos, más allá de la edad del imputado.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum se pronunció sobre el caso durante su conferencia matutina, señalando que es necesario abrir un debate en el país sobre si los menores que cometen delitos de esta naturaleza deben ser juzgados como adultos. La mandataria calificó el suceso como muy doloroso y enfatizó la necesidad de atender la situación de manera integral.
La investigación federal y estatal se centra ahora en determinar el origen del arma de fuego, cuya posesión por parte de civiles está prohibida en México al ser de uso exclusivo del Ejército. La Fiscalía realiza las indagatorias necesarias para esclarecer cómo el menor obtuvo el fusil y rastrea su matrícula, mientras el acusado permanece internado en la Unidad Especializada para Adolescentes y Adultos Jóvenes en Morelia a la espera de la definición de su situación legal.
