Ciudad de Mexico, 27 de marzo de 2026.- Noelia Castillo Ramos, una joven española de 25 años, falleció este jueves 26 de marzo a las 18:00 hora local tras someterse a un procedimiento de eutanasia en el Hospital Residencia Sant Camil, ubicado en Sant Pere de Ribes, Barcelona. El deceso marca el final de un prolongado conflicto legal y personal que mantuvo a la joven a la espera de la autorización para morir durante 601 días.
Según confirmaron fuentes sanitarias y medios locales como El País y Antena 3, el proceso médico duró aproximadamente 15 minutos. Para llevarlo a cabo, se administraron tres fármacos por vía intravenosa bajo supervisión médica. La organización Abogados Cristianos, que había intervenido en el caso apoyando las impugnaciones del padre de Noelia contra la solicitud de eutanasia, notificó el hecho a través de su cuenta en la red social X, indicando que la ejecución ya se había realizado y solicitando oraciones por el alma de la fallecida y su familia.
El caso de Castillo estuvo marcado por una intensa batalla judicial que abarcó múltiples instancias en España, incluyendo el Juzgado de Primera Instancia, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional. Todas estas instancias fueron recorridas debido a las objeciones presentadas por el padre de la joven, quien contó con el respaldo de la asociación ultrareligiosa. Finalmente, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) rechazó paralizar el procedimiento, lo que permitió que se llevara a cabo la ayuda para morir.
En cuanto a las circunstancias del momento final, la información disponible indica que Noelia decidió estar sola durante la aplicación de los fármacos, acompañada únicamente por el personal médico. Aunque existieron reportes previos sobre la intención de la madre de permanecer a su lado, así como intentos de una amiga cercana por despedirse, ninguna de ellas pudo ingresar al recinto hospitalario en el instante del fallecimiento. Las fuentes consultadas no especifican los detalles médicos precisos más allá de mencionar que la joven padecía paraplejia, dolores constantes y un sufrimiento psíquico intenso.
Con este desenlace, se cierra uno de los casos de eutanasia más mediáticos y controvertidos en la historia reciente de España, destacando las complejidades éticas, legales y familiares que rodean la aplicación de la ley de muerte digna en el país europeo. La joven permaneció ingresada en el centro sociosanitario de Sant Pere de Ribes mientras se resolvían los recursos legales que retrasaron su decisión durante casi dos años.
