Por Redacción
México., 17 de marzo de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum valoró este martes como un gesto de respeto las declaraciones del rey Felipe VI de España, quien reconoció los abusos cometidos durante la Conquista de América y advirtió sobre el peligro de juzgar el pasado con la moral del presente. Los comentarios de la mandataria se dieron en su conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, un día después de que el monarca español hiciera esas consideraciones durante una visita a la exposición ‘La mitad del mundo. La mujer en el México indígena’ en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid.
Sheinbaum contrastó el tono del rey con la negativa del gobierno español a responder la carta enviada en 2019 por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, en la que solicitaba una disculpa por los abusos de la Conquista, un episodio que enfrió las relaciones bilaterales. “Es un reconocimiento a la historia, a lo que pasó, y creo que es un gesto de respeto hacia México”, afirmó la presidenta sobre las palabras de Felipe VI.
La exposición que visitó el monarca incluye cerca de 250 piezas prestadas por México y permanecerá en el museo madrileño hasta el 22 de marzo. En sus declaraciones, el rey habló sobre la necesidad de entender el pasado en su contexto, evitando caer en lo que calificó como “presentismo moral”, una postura que, según reportes de medios españoles, ha generado críticas de algunos sectores de la derecha política en España.
Consultada sobre una posible invitación oficial al rey Felipe VI para visitar México, Sheinbaum respondió de manera cautelosa, diciendo “vamos a ver”. La mandataria no se refirió a una respuesta formal del gobierno español a sus comentarios, ni se pronunció sobre los detalles específicos de las críticas internas en España hacia el monarca.
Este intercambio diplomático en torno a la memoria histórica ocurre en un contexto donde México ha buscado, durante la administración anterior y la actual, un reconocimiento más explícito de los daños causados durante la colonización. Las declaraciones del rey, aunque no constituyen una disculpa formal, son interpretadas por el gobierno mexicano como un avance significativo en el diálogo sobre un capítulo histórico que aún repercute en la relación bilateral.
