Por Redacción

Ciudad de Mexico, 17 de marzo de 2026.- La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) anunció un paro nacional de 72 horas a partir del 18 de marzo, que incluye una marcha desde el Ángel de la Independencia hasta Palacio Nacional y un plantón que se extenderá hasta el 20 de marzo. Ante la movilización, la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la CDMX desplegó desde la noche del 16 de marzo un operativo con vallas metálicas de 2.5 metros de altura en los accesos al recinto gubernamental, lo que generará afectaciones viales en el centro histórico.

La movilización magisterial no se limitará a la capital del país. Según reportes de medios, se esperan acciones de protesta en al menos siete estados, entre ellos Quintana Roo, Chiapas, Guerrero, Yucatán y Baja California, en ciudades como Chetumal, Tuxtla Gutiérrez, Chilpancingo, Valladolid, Mérida y Tijuana.

La CNTE, a través de un comunicado oficial, convocó al paro nacional y a la marcha del 18 de marzo, aunque no precisó el número de participantes esperado. Las demandas centrales del gremio, de acuerdo con el contexto del conflicto, se centran en mejoras laborales y la abrogación de la reforma educativa.

Este nuevo episodio de tensión ocurre medio año después de un plantón de 24 días que la misma coordinadora mantuvo en junio de 2025. En aquella ocasión, las manifestaciones derivaron en enfrentamientos violentos y la ruptura del diálogo con el gobierno federal, a pesar de que la entonces presidenta Claudia Sheinbaum anunció un aumento salarial del 9% para el sector.

Hasta el momento, el gobierno federal no ha emitido una respuesta oficial específica a las demandas planteadas para esta nueva jornada de protesta. El operativo de seguridad en Palacio Nacional busca, según fuentes de seguridad citadas por medios, prevenir incidentes como los registrados en movilizaciones anteriores.

El paro de 72 horas y el plantón prolongado representan un nuevo desafío para la administración federal en su relación con el magisterio disidente, en un contexto donde los reclamos por condiciones laborales y el modelo educativo siguen sin una resolución definitiva.