Por Redacción
Ciudad de México, 30 de enero de 2026.- El empresario Ricardo Salinas Pliego, a través de Grupo Salinas, anunció un acuerdo con el Servicio de Administración Tributaria (SAT) para saldar su adeudo fiscal histórico mediante un pago total de 32 mil 132 millones 897 mil 658 pesos, con lo que concluye más de dos décadas de litigios y controversias.
El SAT confirmó que el primer depósito de 10 mil 400 millones 630 mil 537 pesos ya fue ingresado a la Tesorería de la Federación el 29 de enero, mientras que el monto restante se cubrirá en 18 pagos parciales, conforme a los beneficios del Código Fiscal de la Federación y resoluciones judiciales aplicables. Esta cifra representa una reducción del 37% respecto al monto original de 51 mil millones de pesos exigido tras recargos y la resolución definitiva de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en noviembre de 2025.
Grupo Salinas reiteró en un comunicado que, aunque mantiene su desacuerdo con la exigencia fiscal —alegando que sus empresas han pagado más de 300 mil millones de pesos en impuestos en las últimas dos décadas—, decidió cerrar el capítulo para “dar vuelta a esta página” y poner fin a lo que describió como una “sistemática campaña en nuestra contra”. “A partir de ahora, no debemos nada al gobierno, por ningún concepto”, publicó el conglomerado en redes sociales, enfatizando su compromiso con México y el enfoque en crear prosperidad y valor para clientes y familias dependientes de sus empresas.
El acuerdo se concreta tras el vencimiento del plazo para pago voluntario con descuento máximo del 39%, que expiró el 23 de enero, y las mesas de trabajo iniciadas tras la manifestación de intención de pago reportada por la presidenta Claudia Sheinbaum el 26 de enero. El SAT no nombró explícitamente a Grupo Salinas en su comunicado, refiriéndose a “un grupo empresarial”, pero el monto y detalles coinciden con la información divulgada por el corporativo.
El litigio se remonta a ejercicios fiscales de 2008 a 2013, principalmente relacionados con cálculos de pérdidas en Elektra y otras compañías del grupo, y escaló con amparos, recursos y acusaciones mutuas de persecución política. Analistas destacan que este cierre representa un triunfo para la estrategia de recaudación del gobierno, al recuperar recursos significativos sin llegar a embargos forzosos, aunque persiste el debate sobre el impacto en la imagen empresarial y la relación con el sector privado. Con el pago escalonado, Salinas Pliego evita medidas más drásticas y recupera estabilidad operativa para sus
