Tapachula, 03 de abril de 2026.- Un operativo del programa Centinela derivó en violencia contra migrantes cubanos en el Parque Miguel Hidalgo, mientras que en Tijuana se inauguró un centro comunitario trans y en Portland arrestaron a un joven por hacerse pasar por agente de inmigración.
En Tapachula, el operativo fue ejecutado por trabajadores de la Secretaría de Servicios Públicos Municipales del Ayuntamiento, correspondiente al periodo 2024-2027, encabezado por el presidente municipal Yamil Melgar Bravo. Los migrantes, en su mayoría adultos mayores, quedaron golpeados y desalojados mientras intentaban obtener ingresos mediante la venta de café.
Por otro lado, el Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova anunció el cierre temporal de sus oficinas tras sufrir dos allanamientos en menos de una semana. El centro responsabilizó al Mecanismo de Protección para Personas Defensoras y Periodistas y a autoridades de Chiapas por no garantizar su seguridad, tras sustraerse computadoras y documentos.
En Tijuana, este lunes se inauguró un nuevo centro comunitario de la Casita de la Unión Trans. El espacio fue otorgado en comodato por el Ayuntamiento, luego de que el Cabildo aprobara la entrega del predio el 29 de marzo. La activista Susana Barrales señaló que el centro ofrecerá acompañamiento a personas migrantes de la comunidad trans.
Barrales estimó que alrededor de 3,500 personas podrían beneficiarse de los servicios del centro. “Tanto tiempo hemos buscado esto. Han pasado muchas muertes para llegar a este momento. Es una realidad que hemos vivido”, declaró la activista. El presidente municipal de Tijuana, Ismael Burgueño Ruiz, indicó que la apertura representa un paso para ‘saldar una deuda histórica’ con la comunidad LGBT+.
En Portland, Estados Unidos, Mason Clark, un joven de 19 años, fue arrestado por ingresar a una tienda 7-Eleven haciéndose pasar por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Clark presentó una tarjeta de transporte con una calcomanía de placa policial pegada y portaba una pistola de aire comprimido.
El empleado de la tienda, Tun Aung Win, relató que Clark exigió cantidades de entre 20 y 50 dólares bajo la frase: “Soy agente de inmigración. Dame el dinero o perderás a tu familia”. Un juez le otorgó libertad bajo palabra con la restricción de no acercarse a ninguna tienda 7-Eleven hasta su próxima comparecencia el 27 de abril.
Las autoridades imputaron a Clark cargos por intento de robo mediante extorsión y delito de odio en segundo grado. Datos del FBI muestran un incremento en el número de impostores que fingen ser oficiales de inmigración para delinquir desde 2025.
