Por Redacción

Ciudad de Mexico, 16 de marzo de 2026.- Especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) advirtieron este lunes sobre graves riesgos en el desarrollo infantil por el uso excesivo de dispositivos digitales, conocido como ‘chupón digital’, al tiempo que investigadores de la misma institución presentaron un proyecto para utilizar inteligencia artificial (IA) en la preservación de lenguas nacionales en peligro de desaparecer.

En un conversatorio organizado por el Programa Universitario de Bioética (PUB) y el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM en Tijuana, médicos y psicólogos alertaron que la exposición prolongada de menores de dos años a pantallas detona consecuencias físicas reales. Entre ellas destacan alteración en la plasticidad cerebral, retraso en el desarrollo motriz, trastornos del sueño, problemas de visión temprana, síndrome del túnel del carpo y complicaciones posturales.

Víctor Caballero, maestro en salud pública de la Universidad Iberoamericana Tijuana, explicó que la alteración en la plasticidad cerebral afecta la capacidad de moldearse del cerebro debido a los estímulos planos y rápidos de los dispositivos, en contraste con la interacción física que es fundamental para el desarrollo motor. Añadió que la búsqueda constante de recompensa rápida que ofrecen redes sociales o videojuegos genera poca autorregulación en los niños.

Paralelamente, en otro frente de la UNAM, investigadores del Departamento de Ciencias de la Computación del Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas trabajan en un proyecto para utilizar inteligencia artificial con el fin de preservar las lenguas nacionales que enfrentan riesgo de extinción. Iván Vladimir Meza Ruiz, investigador de la UNAM, explicó que el uso de IA ayudará a que estas lenguas ‘permanezcan vivas, aunque sea de manera artificial’, especialmente aquellas que carecen de hablantes.

El contexto lingüístico en México es preocupante: existen 68 lenguas nacionales, agrupadas en 11 familias y con 364 variantes lingüísticas reconocidas. Sin embargo, el porcentaje de hablantes de lenguas nacionales ha disminuido drásticamente, pasando del 15% en 1930 a solo el 6.2% en 2020. Además, los usuarios actuales son mayormente personas mayores, lo que acelera el riesgo de desaparición.

Meza Ruiz alertó que las lenguas originarias en México no están bien representadas en términos de datos lingüísticos, por lo que el siguiente trabajo es crear un ecosistema para recolectar estos datos y así poder conservarlas digitalmente. Sin embargo, el proyecto enfrenta dilemas éticos, ya que numerosas obras y documentos en lenguas originarias están sujetos a derechos de autoría, tanto morales como patrimoniales, lo que genera tensión con el principio de ciencia abierta que promueve la universidad.

Ambas iniciativas de la UNAM, aunque en ámbitos diferentes, reflejan la doble cara del impacto tecnológico en la sociedad mexicana: por un lado, los riesgos no regulados del consumo digital temprano que afectan el desarrollo de las nuevas generaciones, y por otro, el potencial de las herramientas digitales avanzadas para rescatar y mantener vivo el patrimonio cultural intangible del país que se encuentra en franco retroceso.