Ciudad de Mexico, 30 de junio de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exigió este lunes a los vendedores de combustible en el país reducir ‘de inmediato’ los precios de la gasolina. El mandatario advirtió que si los vendedores no bajan los costos, habrá ‘grandes problemas’ en el futuro.

Trump instó a fijar la gasolina en torno a los 2.50 dólares por galón. Esta cifra está muy lejos del precio promedio nacional actual de 3.86 dólares por galón, reportado por la AAA, aunque representa una disminución respecto al punto más alto del año registrado en mayo, cuando el promedio alcanzó aproximadamente 4.56 dólares.

El presidente acusó a algunos minoristas de aprovecharse de los consumidores y anunció investigaciones por posibles prácticas especulativas. Además, pidió específicamente a California reducir sus impuestos sobre los combustibles, al considerar que estas cargas fiscales elevan artificialmente el precio final en ese estado, que continúa entre los más caros junto con Hawái.

La investigación señala que en Estados Unidos el precio de la gasolina no lo fija el presidente ni el gobierno federal, sino que lo determina un mercado privado conformado por productores, refinerías, distribuidores y más de 145 mil estaciones de servicio. Ninguna de las facultades presidenciales permite imponer un precio específico en las bombas.

Un presidente puede influir indirectamente mediante decisiones como liberar petróleo de la Reserva Estratégica o modificar sanciones internacionales, pero no tiene control directo sobre la fijación de costos. El alza de precios registrada en mayo fue impulsada previamente por la guerra entre Estados Unidos e Irán y la incertidumbre sobre el Estrecho de Ormuz, mientras que el petróleo actualmente ronda los 68-71 dólares por barril.