Ciudad de Mexico, 30 de marzo de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con destruir todas las centrales eléctricas, pozos petroleros y posiblemente plantas desalinizadoras de Irán si no se reabre inmediatamente el estrecho de Ormuz al tráfico marítimo.
“Si por alguna razón no se llega a un acuerdo pronto, lo cual es probable, y si el estrecho de Ormuz no se abre inmediatamente al tráfico marítimo, concluiremos nuestra estancia en Iran destruyendo por completo todas sus centrales electricas, pozos petroleferos y la isla de Kharg (y posiblemente todas las plantas desalinizadoras)”, declaró Trump, según información de SDP Noticias.
El mandatario estadounidese señaló que las acciones serían en represalia por lo que calificó como décadas de violencia del gobierno iraní: “Esto será en represalia por los numerosos soldados y otras personas que Iran ha masacrado durante los 47 años de ‘Reinado del Terror’ del antiguo régimen”.
Por otra parte, el gobierno de España anunció el cierre de su espacio aéreo para cualquier aeronave involucrada en operaciones militares derivadas del enfrentamiento entre Estados Unidos e Iran. La medida impide el tránsito, aterrizaje y despegue de aviones destinados a participar en ofensivas o misiones logísticas vinculadas a la confrontación en Oriente Medio.
Según Publimetro, el objetivo de la restricción aérea española es preservar la neutralidad del territorio nacional y evitar que la infraestructura española se utilice como plataforma para acciones bélicas. La restricción permanecerá vigente de manera indefiniva mientras las acciones armadas entre Washington y Teherán sigan activas.
Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, comunicó que el ejército norteamericano permanece en estado de alerta máxima para intervenir si el gobierno iraní declina la oferta de diálogo. “Si los iraníes rechazan esta oportunidad, el ejercito más poderoso de la historia del mundo sigue preparado para ofrecer al presidente Trump todas las opciones disponibles”, indicó.
Leavitt calificó la propuesta estadounidense como una “oportunidad de oro” para resolver las tensiones mediante la vía política. Mientras tanto, Trump insistió en que la guerra contra Iran durará entre cuatro y seis semanas.
