Por Redacción

Ciudad De México, 21 de marzo de 2026.- La Secretaría de Salud del Gobierno federal reportó este jueves un acumulado de 13,936 casos confirmados de sarampión y 35 defunciones en todo el país al corte del 19 de marzo. Las cifras oficiales indican que la crisis sanitaria tiene su epicentro en Jalisco, entidad que registra la mayor cantidad de infecciones con 5,060 casos, seguida por Chihuahua con 4,532.

De acuerdo con el informe gubernamental, el grupo poblacional más vulnerable corresponde a la primera infancia, específicamente niños de entre 1 y 4 años de edad, quienes concentran la mayoría de los contagios confirmados. La distribución de los casos por estados refleja una dispersión significativa, aunque con una carga desproporcionada en las dos entidades mencionadas, lo que ha obligado a las autoridades sanitarias a mantener vigilancia epidemiológica intensiva.

En el contexto internacional, medios como ProPublica, citados por El Siglo de Torreón, han señalado que las políticas promovidas por figuras antivacunas en Estados Unidos, incluyendo al secretario de Salud Robert F. Kennedy Jr., incrementan el peligro de resurgimiento de enfermedades prevenibles. Estas advertencias incluyen no solo el sarampión, sino también la difteria, la rubéola y la polio, enfermedades que habían sido controladas mediante esquemas de inmunización masiva.

Aunque la investigación periodística vincula el ambiente de desinformación en el vecino del norte con el riesgo regional, las fuentes oficiales mexicanas se han centrado en presentar el balance cuantitativo de casos y fallecimientos sin detallar explícitamente si el brote actual en territorio nacional es consecuencia directa de importaciones desde Estados Unidos o de fallas locales en la cobertura vacunal. Tampoco se especifica en el reporte la fecha exacta de inicio del brote en México.

La situación sanitaria pone de manifiesto la importancia de los esquemas de vacunación frente a patógenos que pueden reaparecer cuando disminuyen las tasas de inmunidad colectiva. Mientras tanto, la cifra de 35 muertos confirma la gravedad del cuadro clínico en los sectores más jóvenes de la población, mientras las autoridades federales continúan con el monitoreo de la propagación del virus en las zonas de mayor incidencia.