Ciudad De México, 24 de junio de 2026.- Yeritza Bautista, sobreviviente de dos intentos de feminicidio ocurridos en 2020 en Morelos y en la Ciudad de México, denunció una cadena de negligencias y corrupciones tras la liberación de su agresor, Carlos Enrique Arellano. Solo el segundo intento, perpetrado en la capital, llegó a juicio, donde Arellano fue procesado inicialmente por tentativa de feminicidio tras fracturarle la mandíbula, provocarle la pérdida de cinco dientes e intentar estrangularla.

Un tribunal de la Ciudad de México reclasificó el delito de tentativa de feminicidio como violencia familiar, resolución que permitió la liberación del agresor. Bautista señaló que los magistrados Blanca García Sánchez, Erika Epifanía Reséndiz Ramírez y Rafael Inti Castillo Serrato fueron identificados como responsables de dicha resolución, la cual se dio tras seis años de litigio que incluyeron tres juicios y dos fallos condenatorios previos contra el agresor.

“Ellos en su resolución dicen: ‘Este tribunal no está facultado para una reclasificación de delito'(…) Sin embargo, lo hicieron y fue la única forma de poderle reducir la sentencia a Carlos”, afirmó Bautista. La sobreviviente calificó el proceso como “una cadena de evidentes y claras corrupciones, negligencias en muchos sentidos”.

Como consecuencia de la liberación de Arellano, a Bautista le fueron retiradas las medidas de protección que tenía como víctima. La sobreviviente reportó que las amenazas en su contra se intensificaron tras este hecho; recibió un mensaje en redes sociales que decía: “Cuídate, cuida a tus hijos, si es que tienes, porque la hiena está suelta y está enojada”. El agresor fue liberado una noche antes de la inauguración del Mundial de Fútbol.

Ante el riesgo, Bautista expresó: “Probablemente él sea un prófugo o probablemente después ya sea un feminicida y yo ya no una sobreviviente, sino víctima de feminicidio”. Pese a la situación, mantuvo una postura de resistencia: “El Estado nos quiere ver cansadas, rendidas y calladas, pero eso jamás va a obtener de nosotras”.

El contexto de este caso ocurre en un país donde alrededor de 10 mujeres son asesinadas al día y un 25% de los crímenes contra mujeres son feminicidios.