Ciudad De México, 25 de marzo de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que analiza una propuesta del mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, para establecer una alianza estratégica entre Petróleos Mexicanos (Pemex) y Petrobras, enfocada en la exploración de hidrocarburos en aguas profundas del Golfo de México. La mandataria precisó que la iniciativa surgió durante una conversación telefónica sostenida a principios de marzo, aunque subrayó que aún no se ha tomado una decisión definitiva sobre el proyecto.
En su conferencia de prensa matutina, Sheinbaum detalló que la directora ejecutiva de Petrobras, Magda Chambriard, visitará México el próximo abril para sostener reuniones de trabajo con la secretaria de Energía, Luz Elena González, y el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla. El objetivo de este encuentro es conocer a detalle el planteamiento técnico y operativo de la empresa brasileña, reconocida por su especialización en yacimientos a grandes profundidades.
El presidente de Brasil había adelantado públicamente la intención de colaborar con la petrolera mexicana, destacando la experiencia de su compañía en la extracción de crudo a unos 2,500 metros de profundidad. Sheinbaum reconoció que, si bien México alcanzó un pico de producción de 1.8 millones de barriles diarios, la cifra actual ronda los 1.3 millones, por lo que es necesario impulsar la exploración de nuevos campos para recuperar niveles de output, tarea que requiere mayor complejidad tecnológica y financiera.
La posible asociación surge en un contexto donde Pemex enfrenta desafíos para atraer socios privados a proyectos de alto costo e inversión a largo plazo. Actualmente, la empresa estatal ha limitado sus operaciones en aguas profundas y depende de alianzas como la que mantiene con la australiana Woodside Energy para el desarrollo del yacimiento Trión. Una cooperación con Petrobras, que ya opera en el lado estadounidense del Golfo, podría ofrecer una vía para reactivar proyectos que requieren capacidades técnicas avanzadas sin depender exclusivamente de inversionistas privados.
Además de la exploración en aguas profundas, la presidenta expresó interés en que la colaboración pueda abarcar el desarrollo de biocombustibles, citando la trayectoria de Petrobras en la producción de etanol a partir de caña de azúcar. Mientras se definen los términos de esta posible joint venture, el gobierno mexicano continúa implementando medidas para sanear las finanzas de la petrolera estatal y aumentar su capacidad productiva mediante asociaciones que permitan compartir riesgos y tecnologías.
