Por Redacción

Ciudad de Mexico, 19 de marzo de 2026.- El evento de boxeo y entretenimiento Ring Royale, organizado por el influencer Poncho de Nigris, se consolidó como un fenómeno digital al superar en audiencia simultánea a la transmisión de los Premios Oscar 2026 en territorio mexicano. Con más de 5 millones 800 mil personas conectadas vía YouTube, la velada celebrada el 15 de marzo en la capital del país no solo marcó tendencia número uno en la red social X, sino que también dejó al descubierto las tensiones y resultados deportivos entre sus participantes.

La pelea estelar entre Marcela Mistral y Karely Ruiz concluyó con la victoria de la primera por decisión unánime, un resultado que fue celebrado públicamente por Nay Salvatori, quien destacó la visión de Nigris para convocar a figuras de alto perfil. Este combate fue el que mayor tráfico registró, con picos que algunos reportes sitúan cerca de los 6 millones de espectadores, consolidando el crecimiento exponencial del formato frente a ediciones anteriores de La Velada del Año, cuyas audiencias oscilaban entre 1.5 y 3.4 millones entre 2021 y 2023.

Más allá de los números, la noche estuvo marcada por la controversia. Carlos Trejo, quien enfrentó a Alfredo Adame, rompió el silencio tras su derrota para disculparse públicamente con Montserrat Oliver por no haberle contestado durante una entrevista previa. Sin embargo, el periodista mantuvo su postura de denuncia sobre irregularidades en el ring, específicamente un codazo no sancionado que, a su juicio, influyó en el resultado, aunque desmintió las versiones de Oliver respecto a una supuesta tardanza en su salida al cuadrilátero.

Las declaraciones de Trejo abrieron la puerta a una posible revancha contra Adame, manteniendo el interés del público en futuras confrontaciones. Mientras tanto, la comparación con la industria tradicional del entretenimiento resulta inevitable: mientras los Oscar 2026 reportaron 17.9 millones de espectadores en Estados Unidos (una caída del 9% respecto al año anterior), el Ring Royale demostró la fuerza de los nuevos formatos de consumo digital en México, desplazando a eventos clásicos en las métricas de atención local.

Este éxito masivo posiciona a la Ciudad de México como un hub relevante para este tipo de espectáculos híbridos, donde el deporte, el espectáculo y las redes sociales convergen. A pesar de las discrepancias en los relatos de los participantes sobre las condiciones del combate, la cifra final de audiencia valida el impacto cultural del evento, que continuará siendo analizado por la industria del entretenimiento y los algoritmos de las plataformas de streaming en los próximos meses.