Por Redacción

Ciudad de Mexico, 18 de marzo de 2026.- El rey Felipe VI de España reconoció este lunes que durante la colonización de América hubo “mucho abuso” y “controversias éticas y morales”, un gesto que fue valorado por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, como un avance en el deshielo de las relaciones bilaterales. Las declaraciones del monarca, hechas durante una visita al Museo Nacional Arqueológico de Madrid, contrastan con la negativa española en 2019 a disculparse formalmente por los hechos de la Conquista, una petición que había hecho el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador.

La presidenta Sheinbaum, quien respondió públicamente al gesto real el martes 17 de marzo, acogió con satisfacción el reconocimiento y señaló que esto era “a diferencia de hace varios años”, cuando la carta de su antecesor “ni siquiera fue reconocida”. Este acercamiento se produce en un contexto de distensión diplomática tras un periodo de enfriamiento en las relaciones entre ambos países, marcado por la petición de disculpas de López Obrador y el posterior rechazo del gobierno español de la época.

Según reportes de medios españoles e internacionales, el rey Felipe VI afirmó que “hay cosas que cuando las estudiamos… no pueden hacernos sentir orgullosos”, en referencia a los hechos ocurridos durante la invasión y colonización española del continente americano. Aunque el monarca no ofreció una disculpa explícita, su admisión pública de los abusos rompe con lo que algunos analistas han calificado como un “bloque de silencio de siglos” por parte de la Corona española.

La postura del rey ha generado reacciones encontradas en España, donde el partido político de ultraderecha Vox ha criticado abiertamente sus declaraciones. Por otro lado, se observa que este gesto se enmarca en una serie de acercamientos recientes, como la concesión de premios Princesa de Asturias a instituciones y personalidades mexicanas, lo que apunta a una voluntad de reconstruir puentes entre ambas naciones.

El contexto histórico de la petición mexicana se remonta a 2019, cuando el gobierno de López Obrador envió una carta al rey Felipe VI y al papa Francisco solicitando una disculpa por los abusos y violaciones cometidos durante la Conquista, la cual fue rechazada por el gobierno español de Pedro Sánchez, argumentando que no se podían juzgar hechos del pasado con criterios contemporáneos. El reconocimiento actual, aunque limitado, representa un cambio de tono significativo en la narrativa oficial española.

El deshielo diplomático entre México y España podría tener implicaciones más amplias en la relación bilateral, que incluye importantes lazos económicos, culturales y de cooperación. Sin embargo, aún quedan por definirse acciones concretas que acompañen este reconocimiento verbal, así como la profundidad con la que ambos países abordarán la revisión de este capítulo histórico común, un tema que sigue siendo sensible y con profundas resonancias en la identidad nacional mexicana.