Por Redacción
Ciudad De México, 20 de marzo de 2026.- El Partido Revolucionario Institucional (PRI) anunció la creación de la red ‘Defensores de México’, una estrategia territorial que abarca 300 distritos electorales y al menos 17 entidades federativas con elección de gobernador, y designó a María del Rosario Robles Berlanga como su coordinadora. La presentación de esta estructura fue respondida con ironía por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien cuestionó la novedad de los perfiles involucrados.
Alejandro Moreno Cárdenas, dirigente nacional del PRI, explicó que la iniciativa busca fijar posicionamientos frente a los problemas del país bajo la premisa de que ser defensor de México implica no guardar silencio ante un gobierno que, a su juicio, ha fallado a la ciudadanía. El líder tricolor vinculó esta postura con la actuación legislativa de su grupo parlamentario, citando como ejemplo el voto en contra del acuerdo para designar consejerías del Instituto Nacional Electoral (INE), argumentando falta de condiciones de imparcialidad.
En conferencia de prensa, la presidenta Sheinbaum Pardo respondió a la noticia del nombramiento de Robles Berlanga con comentarios sarcásticos. “Nuevísimos, muy nuevos, novísimos”, declaró la mandataria, añadiendo: “Sin comentarios, ya, pero sí son muy nuevos perfiles”, en alusión a la trayectoria de los integrantes de la nueva red priista.
El retorno de Rosario Robles a la actividad política ocurre tras más de tres años de prisión preventiva relacionada con el caso conocido como ‘Estafa Maestra’. La exfuncionaria obtuvo su libertad en agosto de 2022 y fue absuelta de forma definitiva, lo que le permitió asumir la coordinación de esta nueva estructura del PRI de cara a las elecciones intermedias de 2027.
La red ‘Defensores de México’ se plantea como un mecanismo de oposición y crítica sistemática a las políticas federales actuales. Según el comunicado del partido, la estrategia busca movilizar a sus bases en las entidades donde habrá renovación de gubernaturas, intentando capitalizar el descontento social mediante una postura de defensa activa frente a la administración federal.
La reacción presidencial subraya la tensión entre el gobierno federal y la oposición institucional, marcada por el cuestionamiento a los perfiles que emergen en las filas del tricolor. Mientras el PRI busca reposicionarse territorialmente, la estrategia de comunicación de la presidencia mantiene un tono crítico hacia los actores políticos que retoman protagonismo tras procesos judiciales previos.
