Por Redacción

Ciudad de Mexico, 20 de julio de 2026.- La violencia armada continúa cobrando vidas en diversas regiones de México. La mañana del pasado viernes, un hombre fue asesinado a balazos tras ser perseguido por sujetos armados en la sindicatura de Villa Juárez, municipio de Navolato, Sinaloa. El reporte se recibió alrededor de las 10:00 horas; al llegar al sitio, personal de seguridad y paramédicos localizaron el cuerpo en un canal de la colonia Las Cañitas, junto a la carretera La 50, con múltiples heridas de bala y sin signos vitales.

En Baja California, la regidora de Tecate, María Quijada, fue atacada con disparos el pasado martes sobre la calle Coyuca, colonia La Hacienda. Sujetos armados interceptaron el vehículo en el que se trasladaba con su esposo y su hija. Como resultado de la agresión, el esposo de la funcionaria murió, mientras que Quijada resultó herida y fue trasladada a un hospital en California, Estados Unidos; no se informó el estado de salud de la hija.

En Zacatecas, tras el hallazgo simultáneo de diez cuerpos en los municipios de Pánuco, Morelos y Saín Alto, más de 400 efectivos del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la Policía estatal asumieron un despliegue terrestre y aéreo para desarticular a las células delictivas responsables. La Fiscalía estatal reveló que las víctimas eran diez hombres, ocho originarios de Zacatecas y dos de Durango, cuyos restos presentaban impactos de bala, tortura y, en cinco casos, fueron encontrados colgados de un puente.

El titular de la Fiscalía, Cristian Paul Camacho Osnaya, indicó que las líneas de investigación apuntan a “posibles actos de extorsión y colusión de servidores públicos”. Detalló que cuatro víctimas dejaron de comunicarse el jueves, cinco el viernes y una el sábado, sin que existiera denuncia previa por privación ilegal de la libertad. Además, informó que exámenes toxicológicos mostraron indicios de consumo reciente de narcóticos en cinco de las víctimas, incluyendo dos funcionarios municipales. La causa de muerte de ocho hombres fue asfixia por estrangulamiento y de dos más por impacto de proyectil.

En el lugar de los hechos en Zacatecas se localizó una cartulina con mensajes presuntamente vinculados a un grupo de la delincuencia organizada. Ante la crisis, la diputada panista Noemí Luna Ayala señaló que en el estado “están solos, no hay detenidos, tampoco investigación ni justicia”. Respecto al operativo, la legisladora declaró: “Como en Michoacán, el despliegue de ‘seguridad’ durará hasta que llegue el siguiente escándalo, ¡En 2027 Morena se va!”.

La violencia también alcanzó a medios de comunicación. El medio Adiscusión denunció un ataque armado contra un domicilio particular vinculado a su director general, César Millán Lafarga, donde solo se reportaron daños materiales. En un comunicado, el medio precisó: “El domicilio atacado pertenece a Humberto Millán Salazar, periodista, socio fundador del Grupo Adiscusión y padre de nuestro director general”. Recordaron que Humberto Millán fue asesinado en 2011 con impunidad y que las instalaciones del medio sufrieron otro ataque armado en junio de 2014, caso que tampoco se ha esclarecido.

El contexto electoral de 2024 marcó un precedente de esta escalada. Durante ese periodo, José Alfredo Cabrera, candidato del PRI-PRD-PAN en Coyuca de Benítez, fue asesinado a balazos en su evento de cierre de campaña. Asimismo, Salvador Villalba, quien había ganado la presidencia municipal de Copala por el partido México Avanza, fue ultimado en 2024; su hija fue asesinada en enero de 2026. Alfredo González Díaz, excandidato del PT, corrió la misma suerte. Autoridades han registrado actividades de grupos como Los Ardillos desde 2008, cuya agrupación se ha fortalecido y cuyo líder apareció en videos con la alcaldesa de Chilpancingo, Norma Otilia Hernández, entre 2021 y 2024.