Por Redacción

Iguala, 23 de marzo de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum informó que una funeraria ubicada en Iguala, Guerrero, ha sido incorporada a las nuevas líneas de investigación sobre la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, a pesar de que este establecimiento había sido previamente descartado por el Grupo Interdisciplinario de Expertas y Expertos Independientes (GIEI). La mandataria detalló que los propietarios del lugar ya se encuentran detenidos y que la reapertura del caso obedece a un nuevo esquema de trabajo implementado por la Fiscalía General de la República.

Durante su conferencia matutina, la jefa del Ejecutivo federal explicó que las autoridades cuentan con un análisis telefónico muy riguroso y con base científica, desarrollado por el actual fiscal del caso, Mauricio Pasarán, con apoyo de la Secretaría de Seguridad. “Esta funeraria de Iguala, que en efecto tiene crematorios y que operaba de una manera muy irregular, es parte de las investigaciones que se han dado a partir de este nuevo esquema”, afirmó Sheinbaum, subrayando que aunque el GIEI consideró en su momento que no había más elementos para indagar en ese sitio, las nuevas pruebas han llevado a los investigadores de vuelta a este inmueble.

La presidenta optó por no ofrecer mayores detalles sobre la evidencia concreta que vincula a la funeraria con los hechos de 2014, con el fin de no interferir en el proceso legal en curso. “No quiero yo dar más información porque no sé si interfiere en las propias investigaciones”, señaló. Asimismo, mencionó que instruyó al subsecretario de Derechos Humanos, Arturo Medina, para que se reúna con los padres y madres de los normalistas para explicarles los avances de este caso antes de hacerlos públicos de manera formal, reservando la divulgación de los pormenores a la Fiscalía.

De acuerdo con reportes de medios locales, familiares de los estudiantes participaron recientemente en una diligencia en los crematorios de la funeraria “El Ángel”, donde se les informó sobre la posible existencia de restos óseos resguardados desde hace 12 años que no habían sido sometidos a estudios periciales. Se trata de una bolsa sellada con restos fechados en el año de la desaparición, cuyo contenido podría ser analizado próximamente como parte de las búsquedas ordenadas en el lugar.

Las instalaciones de esta funeraria y del Servicio Médico Forense (Semefo) de Iguala no son ajenas a la investigación; desde octubre de 2025, la FGR aseguró dichos inmuebles, junto con la funeraria “Rueda”, bajo la hipótesis de su posible relación con delitos de desaparición forzada y el uso de crematorios para la eliminación de cuerpos. Esta línea de investigación cobró relevancia desde 2022, cuando la Comisión para la Verdad planteó la necesidad de explorar a fondo el uso de estos hornos, una recomendación que el GIEI también había realizado en su informe de 2016 pero que no fue suficientemente atendida en administraciones anteriores.

La reactivación de estas indagatorias ocurre a pocos días de cumplirse 11 años de la desaparición forzada de los 43 normalistas, un caso que ha marcado la agenda de derechos humanos en México. La administración de Sheinbaum ha refrendado su compromiso de llegar a la verdad y justicia, apoyándose en las nuevas herramientas técnicas y científicas desplegadas por la actual fiscalía especial para desentrañar lo sucedido en la noche del 26 de septiembre de 2014 en Iguala.