Ciudad De México, 15 de abril de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum ha iniciado un cambio gradual hacia una postura conciliadora con España, distanciándose de la tensa relación bilateral que caracterizó el legado del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Ambos países atraviesan su momento más cercano en siete años, tras haber cesado los llamados para que la monarquía española asuma responsabilidad por el periodo histórico de la Conquista.
Este acercamiento responde a una nueva estrategia más educativa y al contexto global marcado por el liderazgo del presidente estadounidense Donald Trump en un bloque reaccionario. Según los hechos reportados, el tema de la Conquista solo planteaba un obstáculo para forjar una alianza progresista necesaria para oponerse al trumpismo, lo que ha llevado a España a abandonar su negativa a reconocer atrocidades durante dicho periodo y a Sheinbaum a reconocer y corresponder los pasos dados por las autoridades españolas.
Como parte de este proceso, Sheinbaum viajará a Barcelona el sábado siguiente a la publicación de esta noticia, lo que constituirá la primera visita de un presidente mexicano a España en ocho años. La mandataria ha sido invitada al evento por el primer ministro español, Pedro Sánchez, con quien se reunirá durante el viaje. La cumbre en Barcelona incluirá paneles sobre migración, desigualdad y democracia, discutiendo la alternativa progresista para un nuevo orden mundial.
La presencia de Sheinbaum y Sánchez, junto a otros líderes de la izquierda latinoamericana como Lula da Silva y Gustavo Petro, envía un mensaje de unidad y fuerza. El viaje de la presidenta será breve y su participación se limitará al segundo día de la cumbre; además, no tendrá ninguna reunión con los Reyes de España durante su estancia.
Sobre el enfoque de esta nueva etapa, Sheinbaum declaró: “It is important that we continue sending many exhibitions, that Mexican anthropologists go to Spain to explain what the great civilizations were like, and that people hear about the arrival of the Spanish”. Con esta visión, ambos gobiernos buscan priorizar el intercambio cultural y la cooperación política sobre las exigencias históricas que habían frenado la relación diplomática.
