Nueva York, 26 de marzo de 2026.- Nicolás Maduro y Cilia Flores comparecieron este jueves ante la Corte Federal de Distrito de Manhattan para su segunda audiencia judicial desde que fueron puestos a disposición de la justicia estadounidense. El magistrado Alvin Hellerstein, de 92 años, presidió el encuentro de 70 minutos donde se discutieron aspectos procesales clave, aunque no se emitió una resolución inmediata sobre la disputa financiera ni se fijó la fecha del siguiente comparendo.
La pareja, quien ha permanecido recluida por más de 80 días en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn (MDC), enfrenta un régimen de confinamiento administrativo que los mantiene en sus celdas durante 23 horas al día y bajo estricta separación. Durante la sesión, el abogado defensor Barry J. Pollack y el fiscal Kyle Wirshba presentaron sus posturas respecto a la solicitud de utilizar activos venezolanos congelados para costear la defensa legal de los acusados, un punto neurálgico que el juez prometió resolver próximamente mediante un fallo escrito.
El contexto de este proceso judicial se desarrolla en medio de reportes que indican una relajación de las tensiones diplomáticas entre Estados Unidos y Venezuela, con miras al restablecimiento de relaciones bilaterales. Sin embargo, la situación legal de Maduro y Flores permanece compleja; existen discrepancias en los informes sobre las circunstancias exactas de su llegada a custodia estadounidense a principios de enero de 2026 y sobre la estructura de poder actual en Caracas, donde algunas fuentes mencionan la asunción interina de Delcy Rodríguez.
En las inmediaciones del tribunal se registró una polarización social visible, con grupos de manifestantes a favor y en contra de los acusados congregados fuera del edificio federal. A pesar de la presencia mediática y el interés público, la audiencia se centró exclusivamente en los trámites legales internos, sin que se detallaran públicamente la naturaleza específica o el número total de los cargos adicionales que podrían derivarse de las declaraciones previas del presidente Donald Trump.
Al concluir los 70 minutos de sesión, el juez Hellerstein no estableció una calendarización inmediata para la próxima etapa del proceso, dejando a la espera de las partes involucradas tanto la definición del cronograma como la decisión sobre el financiamiento de la defensa. La incertidumbre jurídica se extiende mientras la pareja continúa detenida en Brooklyn, pendiente de los próximos movimientos de la corte federal en este caso de alto perfil internacional.
