San Antonio, 14 de junio de 2026.- Los New York Knicks se coronaron campeones de la NBA por primera vez desde 1973 tras derrotar 94-90 a los San Antonio Spurs en el quinto partido de las Finales, disputado en el Frost Bank Center de Texas. Con este resultado, los Knicks cerraron la serie definitiva por marcador global de 4-1.
El base Jalen Brunson lideró el triunfo con una actuación determinante, anotando 45 de los 94 puntos totales de su equipo. Tras el partido, el presidente estadounidense, Donald Trump, felicitó a la organización y calificó a Brunson como una “superestrella”.
“¡Enhorabuena a Jim Dolan y a los New York Knicks! ¡Qué año tan increíble hemos vivido, pero, sobre todo, qué victorias tan increíbles en los ‘playoffs’ hemos presenciado todos, especialmente las últimas cuatro! Quizás las mejores de la historia del baloncesto”, expresó Trump en un comunicado.
El mandatario añadió: “esta noche ha nacido una superestrella: Se llama Jalen Brunson, y hay otros, como Karl-Anthony Towns, OG Anunoby y Mitchell Robinson. ¡HAGAMOS GRANDE DE NUEVO A ESTADOS UNIDOS!”. Por su parte, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, anunció que la ciudad celebrará este jueves en Manhattan el desfile oficial de los Knicks.
Sin embargo, las celebraciones inmediatas en Nueva York derivaron en incidentes violentos. Las autoridades reportaron la detención de 63 personas por delitos que incluyen agresión a un agente de policía, posesión ilegal de un arma, daños a la propiedad, alteración del orden público, resistencia a la autoridad y obstrucción a la administración pública.
El balance de violencia incluye diez agentes de policía heridos, cuatro apuñalamientos y un tiroteo en la intersección de la calle 43 con la avenida Broadway, donde resultó herido un menor de 17 años. En este último caso, las autoridades recuperaron el arma de fuego y detuvieron a tres personas.
Asimismo, el desorden provocó daños materiales significativos: cinco autobuses escolares que transportaban personas desde Manhattan al estadio MetLife, en Nueva Jersey, fueron incendiados o destrozados con bates. También resultaron dañados numerosos vehículos particulares y cinco coches de la policía.
