Manhattan, 28 de marzo de 2026.- Nicolás Maduro y Cilia Flores comparecieron por segunda vez ante un tribunal federal en Manhattan para dar seguimiento a su proceso judicial por narcoterrorismo. Durante la audiencia celebrada el 26 de marzo, el juez Hellerstein rechazó la petición de la defensa para retirar los cargos, argumentando que las dificultades para acceder a fondos venezolanos no constituyen motivo suficiente para una anulación del juicio.

El equipo legal de los acusados solicitó desestimar el caso alegando que el gobierno ha bloqueado el uso de recursos provenientes de Venezuela, lo cual afecta su derecho constitucional a contratar abogados de su elección. Mark Donnelly, abogado que encabeza la defensa de Cilia Flores, aprovechó la sesión para solicitar de manera urgente un electrocardiograma para su clienta.

Donnelly expuso ante el tribunal que Flores padece una afección de salud relacionada con la válvula mitral, diagnosticada con anterioridad. Ante esta solicitud médica, el juez Hellerstein instruyó iniciar el proceso correspondiente para que la esposa de Maduro reciba atención en el centro de detención de Brooklyn, donde actualmente se encuentran recluidos ambos.

La disputa sobre el financiamiento de la defensa marcó el tono de la audiencia, ya que los abogados insisten en que las sanciones impuestas por Estados Unidos impiden el traslado de dinero desde el gobierno venezolano para cubrir los honorarios legales. El magistrado afirmó que esta situación administrativa no justifica la eliminación de los cargos por narcotráfico que enfrentan la pareja.

Tras la negativa del juez a desestimar el caso y las instrucciones dadas para la evaluación médica de Flores, el proceso judicial continúa su curso en el Distrito Sur de Nueva York. La siguiente etapa del procedimiento dependerá de las resoluciones sobre las mociones presentadas y la situación logística de la representación legal de los imputados.