Ciudad De México, 29 de mayo de 2026.- La industria mexicana de transformación de PVC atraviesa la imposición de una cuota compensatoria preliminar a esta resina termoplástica proveniente de Estados Unidos, medida que fija un cargo de 631 dólares por tonelada. Para los transformadores, esta cuota significa un incremento en costos superior al 70%, en un contexto donde los precios de las resinas plásticas ya registran un alza global de más del 30 por ciento ante el conflicto en Medio Oriente.
El sector está integrado por más de 340 empresas y genera más de 60 mil empleos directos y 200 mil indirectos, abasteciendo a industrias como la construcción, automotriz, eléctrica, médica y agroindustrial. Sin embargo, el encarecimiento de la materia prima reduce las opciones de suministro para los transformadores y abre la puerta a un mayor ingreso de productos terminados importados, principalmente desde Asia.
La situación se presenta cuando México mantiene un déficit en el mercado de materias primas para plástico. En el caso del PVC, el país consume más de 650 mil toneladas al año; mientras la producción se ha contraído 4.7% en los últimos años, el consumo mantiene un crecimiento promedio de 4.5 por ciento. Entre febrero y marzo de 2026, el valor global de la resina PVC aumentó hasta 20%, cifra que representa 14% más que en el mismo periodo de 2024.
Ante este escenario, no puede descartarse la desaparición de empresas, lo que implicaría no solo la pérdida de empleos, también afectaciones en cadenas de suministro y en diversas actividades económicas vinculadas. Se ha señalado que de no poner lupa en el asunto, además de desplazar producción nacional, podría debilitarse la integración productiva de Norteamérica y el aprovechamiento de los beneficios del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá.
No se descarta abrir canales de diálogo con la Secretaría de Economía, encabezada por Marcelo Ebrard, para revisar el impacto que la cuota tiene en la cadena productiva.
