Por Redacción

Valley Springs, 21 de marzo de 2026.- Un jurado federal en Estados Unidos imputó a cinco ciudadanos mexicanos por su presunta participación en una red dedicada a la fabricación y distribución de metanfetamina en California, tras el desmantelamiento de un laboratorio secreto localizado en la ciudad de Valley Springs. Los operativos de cateo, ejecutados el 27 de febrero de 2026, también abarcaron las localidades de Turlock y Modesto, resultando en la aprehensión de Luis Carrillo, Mariana Vanessa Mendoza Camacho, Juan Jesús Manríquez Díaz, Álvaro Rosales y Manuel Juan Madrid Pérez.

De acuerdo con el Departamento de Justicia de EE.UU., las autoridades aseguraron 1,430 libras de metanfetamina, de las cuales 1,270 libras se encontraban en proceso de elaboración y 300 libras listas para distribución. En el lugar fueron confiscadas además 12 armas de fuego, municiones, marihuana procesada y más de 1,900 plantas. Pamela Bondi, fiscal general de Estados Unidos, declaró que los implicados “presuntamente operaban un laboratorio secreto en suelo estadounidense produciendo miles de libras de drogas mortales para envenenar a nuestras comunidades”.

La operación, que tuvo su inicio en octubre de 2025, fue destacada por Ronald Johnson, embajador de EE.UU. en México, quien vinculó los resultados a la cooperación binacional entre los gobiernos del presidente Donald Trump y la presidenta Claudia Sheinbaum. Johnson celebró específicamente la captura de Ángel Esteban Aguilar, alias ‘Lobo Menor’, un detenido vinculado al caso que reportedly mantiene conexiones con actividades criminales en Ecuador y con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Las autoridades no han especificado la hora exacta de los operativos llevados a cabo en febrero, ni se ha detallado públicamente el vínculo operativo preciso entre los cinco mexicanos imputados y la detención de ‘Lobo Menor’, aunque las fuentes oficiales los mencionan en contextos relacionados dentro de la misma investigación criminal. Existen discrepancias en los reportes sobre la identidad completa de uno de los involucrados, variando entre ‘Luis Carrillo’ y ‘Luis Reyna Carrillo’, así como en la conversión de las cifras totales de droga asegurada.

Este caso marca un punto significativo en las acciones conjuntas de seguridad entre ambas naciones, enfocadas en desarticular células de producción de sintéticos en territorio estadounidense. La imputación formal por parte del jurado federal establece el marco legal para el proceso judicial contra los nacionales mexicanos identificados, mientras se continúa con las investigaciones sobre la red de distribución asociada al laboratorio desmantelado en el condado de Calaveras.