Por Luis Martínez Alcántara
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, interactuó recientemente con Grok, la inteligencia artificial de la red social X, formulando diversas preguntas sobre seguridad y liderazgo mundial.
Al consultar “¿Quién es el presidente más popular del mundo?”, Grok respondió: “Sheinbaum”, refiriéndose a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. La respuesta generó sorpresa, ya que Bukele esperaba probablemente una mención a su propio nombre debido a su alta aprobación local.
Bukele había compartido previamente respuestas de Grok que destacaban logros de su administración, como la reducción de homicidios en El Salvador. Sin embargo, omitió difundir la respuesta que posicionaba a Sheinbaum como la líder más popular a nivel global. Esta omisión fue detectada por usuarios en redes sociales que siguen de cerca las publicaciones del mandatario salvadoreño.
La interacción entre Bukele y Grok ocurre en un contexto de recientes tensiones diplomáticas entre El Salvador y México. Bukele criticó la estrategia de seguridad mexicana, sugiriendo que la violencia podría abordarse estado por estado. En respuesta, Sheinbaum solicitó respeto hacia las políticas internas de México, recordando que cada país enfrenta retos distintos y merece autonomía en sus decisiones.
Grok fundamentó su respuesta indicando que Sheinbaum cuenta con un 66% de aprobación en México, superando a otros líderes mundiales según encuestas recientes. Además, la IA señaló que, aunque Bukele tiene una alta aprobación doméstica del 91%, la popularidad global de Sheinbaum es más destacada por su perfil internacional y liderazgo emergente.
Analistas políticos han señalado que este tipo de momentos, aunque anecdóticos, pueden tener impacto en la percepción pública internacional. La mención de Sheinbaum por parte de una IA como la presidenta más popular del mundo refleja cómo su figura ha ido tomando mayor relevancia más allá de las fronteras mexicanas, especialmente tras sus primeros meses en el cargo.
El suceso también resalta el creciente papel de las inteligencias artificiales en el debate político. Herramientas como Grok no solo informan, sino que también generan discusión pública en tiempo real, convirtiéndose en un nuevo actor dentro de la arena digital, donde la imagen y el prestigio de los líderes mundiales pueden verse reforzados o cuestionados con una simple pregunta viral.