Ciudad De México, 06 de abril de 2026.- El Gobierno de México rechazó este lunes el informe del Comité contra la Desaparición Forzada (CED), organismo vinculado a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), al considerar que sus datos están desactualizados y no reflejan la realidad actual del país. La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y la Secretaría de Gobernación (SEGOB) habían enviado meses antes documentos detallando los avances realizados desde 2019, los cuales no fueron tomados en cuenta por el comité.

Sheinbaum señaló que el CED realizó su análisis con base en información de cuatro entidades federativas: Coahuila, Nayarit, Veracruz y Jalisco, correspondiente exclusivamente al periodo de 2009 a 2017. La mandataria acusó que los resultados del informe fueron proyectados hasta 2025 sin considerar los cambios en la legislación ni la operación de la Comisión Nacional de Búsqueda. “Se les informó los trabajos y avances que hemos venido haciendo con la comisión de búsqueda y no fueron considerados, por eso se rechazó el documento”, afirmó la presidenta.

El Ejecutivo federal rechazó el documento por considerar que se refiere en su mayoría a casos ocurridos durante los gobiernos de Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto. Al respecto, Sheinbaum indicó que el análisis del comité no es “muy exacto” porque “extrapolan” los datos de esos cuatro estados a la situación actual a nivel nacional. Además, la presidenta aclaró que el CED no es un comité de la ONU como tal, sino que está “vinculado a ella”, y recordó que el organismo enviará su informe al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk.

Previamente, el 2 de abril de 2026, la SRE y la SEGOB señalaron formalmente que en México no existe una práctica de desaparición forzada constitutiva de crimen de lesa humanidad cometida de manera sistemática y generalizada. Por su parte, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) catalogó la decisión del CED como una postura sesgada, contradictoria y carente de perspectiva histórica e internacional. El informe del comité de la ONU señala a México como el país que concentra más acciones urgentes por desaparición forzada que cualquier otra nación del mundo, con 819 acciones urgentes entre 2012 y febrero de 2026, mientras que el Gobierno mexicano confirmó hace semanas que existen más de 130 mil personas desaparecidas en el país.

Ante este escenario, Sheinbaum adelantó que su gobierno establecerá comunicación con el Alto Comisionado Volker Türk. “Nosotros tenemos una comunicación permanente con el responsable del Alto Comisionado en México de Derechos Humanos, y vamos a establecer una relación estrecha con el Alto Comisionado de Derechos Humanos, para que conozca lo que se está haciendo y por qué razones no estamos de acuerdo con este informe que se presentó por parte de este comité”, dijo la presidenta. Asimismo, detalló que habrá un seguimiento por parte de la Secretaría de Gobernación y de Relaciones Exteriores.

El Gobierno de la Ciudad de México expresó su respaldo al posicionamiento del gobierno federal. La jefa de Gobierno capitalina, Clara Brugada, sostuvo que el informe del CED “se basa fundamentalmente en hechos ocurridos de 2009 a 2017; extrapolando lo sucedido durante ese periodo a la realidad actual de México”. El gobierno local consideró “muy grave” que no se haya incluido la evidencia presentada por el Estado mexicano y afirmó que el Comité “decidió no valorar las medidas adoptadas por el Estado mexicano para enfrentar y erradicar ese fenómeno”, enfatizando que “en la actualidad, el Gobierno Federal no reprime ni desaparece”.

Finalmente, Claudia Sheinbaum distinguió la postura del gobierno actual de la de administraciones pasadas. “Esto no tiene nada que ver con el trabajo que hacemos con los colectivos, la solidaridad que tenemos con madres y padres de familia (…) El trabajo que estamos haciendo para erradicar este terrible delito de la desaparición en nuestro país vinculado principalmente con la delincuencia organizada no tiene nada que ver con la visión de los gobiernos de la Cuarta Transformación”, concluyó.