París, 30 de mayo de 2026.- Unos 22,000 policías y gendarmes franceses velarán este sábado para que una eventual victoria del Paris Saint Germain (PSG) contra el Arsenal en la final de la Champions League, que se celebra en Budapest (Hungría), no derive en disturbios. Del total de agentes movilizados para el evento, en París estarán 8,000 policías y gendarmes, además de 2,500 bomberos.
El dispositivo, descrito como más ambicioso que el del año pasado, se prolongará hasta el domingo en caso de triunfo del equipo parisino. Durante la final de 2025, donde el PSG ganó frente al Inter de Milán, se movilizaron 5,400 agentes del orden en la capital francesa. Este es el segundo año consecutivo que el club llega a la final y buscaría su segundo trofeo en esta competición.
La prefectura de policía ha anunciado que el triunfo no se celebrará en la avenida de los Campos Elíseos, como ocurrió el pasado año, sino que está previsto que se haga en el Campo de Marte, la esplanada a los pies de la Torre Eiffel. No obstante, se han creado ‘perímetros de protección’ en los Campos Elíseos y alrededor del Parque de los Príncipes, estadio del PSG, donde habrá pantallas para seguir el encuentro.
Para prevenir incidentes, las autoridades prohibieron a las gasolineras vender combustible en garrafas individuales. Tampoco se permitirá llevar artículos pirotécnicos, municiones o cualquier objeto que pueda constituir un arma o proyectil dentro de los perímetros considerados conflictivos. Los comercios y restaurantes en los Campos Elíseos cerrarán desde las cinco de la tarde del sábado hasta el domingo por la mañana.
La movilidad, tanto en vehículo privado como en transporte público, será complicada en el centro de la capital, pues entre la tarde del sábado y el domingo se cerrarán numerosas estaciones de metro y de cercanías, además de cortarse la circulación. También se bloquearán las estaciones del servicio de bicicletas Vélib en algunas zonas para evitar que sean utilizadas como armas arrojadizas.
Laurent Nuñez declaró que “no hay temor [a desbordamientos] porque tenemos un dispositivo robusto y determinado”. El funcionario añadió que “el objetivo, esta vez, es tratar de contener cualquier disturbio y si se producen, habrá una intervención rápida de las fuerzas del orden”, asegurando que “eso no significa que haya caos”.
