Por Redacción
Torreón, 21 de marzo de 2026.- Trabajadores sindicalizados del Ayuntamiento de Torreón se manifestaron en la presidencia municipal para denunciar presuntos actos de corrupción y hostigamiento laboral dentro de la Tesorería, específicamente en la Dirección de Ingresos. Los empleados aseguran que personal contratado externamente está realizando las funciones que les corresponden, lo que les impide trabajar y facilita, según su versión, la comisión de irregularidades con dinero recuperado de deudores del impuesto predial.
Rosalva Rodríguez, secretaria general del Sindicato Único de Trabajadores del Servicio de Transporte y Ramas Similares (SUETSRT), encabeza las quejas junto con los afectados, quienes apuntan directamente a la estructura de mando del área fiscal. Entre los funcionarios señalados en la protesta figuran Roberto Barrios, director de Ingresos; Miguel Ramos, subdirector de la misma área; Javier Lechuga Jiménez, tesorero municipal, y Eduardo Olmos Castro, secretario del Ayuntamiento.
La controversia surge en un contexto de crecimiento significativo del presupuesto municipal. Mientras que en 2022 el ejercicio presupuestal fue de 2 mil 850 millones de pesos, la administración actual maneja un presupuesto de casi 6 mil millones de pesos para 2026. Los trabajadores vinculan este aumento de recursos con la supuesta existencia de “tranzas” en la recaudación, alegando que el desplazamiento de personal sindicalizado por honorarios externos es el mecanismo que permite estos desvíos.
Ante las acusaciones, el alcalde Román Alberto Cepeda González defendió a su equipo y minimizó la gravedad de los señalamientos. El edil atribuyó la inconformidad a necesarios “ajustes” destinados a mejorar la eficiencia del área de Ingresos y respaldó explícitamente al director Roberto Barrios. Cepeda negó que exista un riesgo laboral para los trabajadores y calificó las denuncias de corrupción como “argumentos que se respetan y validan”, aunque insistió en que se trata simplemente de reacomodos operativos.
Las oficinas donde se generan los conflictos tienen ubicaciones distintas dentro de la ciudad. El personal de Rezagos y Notificaciones de la Tesorería opera en el edificio del antiguo Banco de México, en la avenida Morelos y calle Cepeda, mientras que el subdirector de Ingresos y el personal externo permanecen en el área de Ingresos ubicada en la Plaza Mayor. Hasta el momento, no se ha hecho pública la respuesta específica de los funcionarios señalados ni se han presentado evidencias documentales concretas sobre los montos o casos particulares de las supuestas irregularidades.
La situación refleja una tensión entre la administración municipal y el sindicato, donde los trabajadores exigen claridad sobre la procedencia y funciones del personal externo contratado por honorarios, mientras el gobierno local mantiene que las medidas buscan optimizar la recaudación en un periodo de expansión financiera del municipio.
