Chilapa, 31 de mayo de 2026.- Autoridades indígenas locales denunciaron que, desde el 6 de mayo, se intensificaron los ataques armados contra las comunidades de Tula, Xicotlán y Acahuehuetlán, pertenecientes al municipio de Chilapa, Guerrero. Los agresiones se prolongaron por más de ocho horas e incluyeron el uso de armas de alto calibre y bombardeos realizados con drones.
De acuerdo con lo denunciado por el Congreso Nacional Indígena, estos hechos provocaron el desplazamiento forzado de más de 800 familias. Las comunidades afectadas integran el Consejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (Cipog-EZ), organización que ha sido víctima de asesinatos, desapariciones, hostigamiento y amenazas.
Según reportes de las autoridades indígenas, en los últimos 12 años el crimen organizado, específicamente el grupo denominado ‘Los Ardillos’, ha asesinado por lo menos a 81 personas y desaparecido a otras 25 en la región. El incremento de hechos de violencia se registra por lo menos desde 2014 en la Montaña Baja de Guerrero, territorio descrito como disputado por grupos criminales.
Se indicó que los ataques actuales buscan desarticular a la organización indígena que ha mantenido resistencia frente al crimen organizado y a los megaproyectos extractivos. El desplazamiento forzado derivado de la violencia supone para las familias el abandono de todo medio de sustento económico.
Antecedentes documentados señalan que en 2021 la Comisión Nacional de los Derechos Humanos solicitó a las autoridades implementar acciones para garantizar la vida, integridad y seguridad de las comunidades del Cipog-EZ.
