Houston, 27 de marzo de 2026.- La inminente celebración del Mundial de Fútbol 2026 enfrenta un serio obstáculo logístico en Estados Unidos debido a una crisis operativa en sus principales aeropuertos, caracterizada por tiempos de espera superiores a dos horas y una ausencia masiva de personal de seguridad. La situación se registra en vísperas de la llegada de los seis millones de viajeros esperados para el torneo que co-organizan junto a México y Canadá.

De acuerdo con reportes de NBC News, el Aeropuerto William P. Hobby de Houston operó el martes anterior con un faltante del 43% de su personal de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA). En el Aeropuerto Intercontinental George Bush, también en esta ciudad, la carencia fue del 39.8%, mientras que en el Hartsfield-Jackson de Atlanta la cifra alcanzó el 36.6%. Estas deficiencias han provocado filas extensas que afectan la movilidad de pasajeros en nodos cruciales para la competencia.

Ha Nguyen McNeill, administradora en funciones de la TSA, declaró que Estados Unidos registra actualmente los tiempos de espera más largos de la historia en sus terminales aéreas. Para intentar mitigar el colapso, agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) fueron desplegados en las zonas de revisión; sin embargo, su eficacia ha sido limitada al no contar con la capacitación técnica específica para las labores que realiza habitualmente la TSA.

El escenario de caos aeroportuario se combina con incertidumbre geopolítica respecto a la participación de la selección de Irán, programada para jugar partidos en Los Ángeles y Seattle. El presidente Donald Trump manifestó el 12 de marzo en redes sociales que, aunque el equipo es bienvenido, considera que su presencia no es apropiada por riesgos de seguridad. Esto ha generado contradicciones, pues mientras el ministro de Deportes iraní ve ninguna posibilidad de asistencia, la federación y los futbolistas mantienen su deseo de competir.

Ante este panorama, autoridades mexicanas habían declarado su disposición a albergar los encuentros del equipo iraní si fuera necesario, postura que los organizadores del Mundial descartaron esta semana. Con 48 equipos y 104 partidos por disputarse, la resolución de los cuellos de botella en seguridad y la definición del cuadro final de participantes son urgentes para garantizar el éxito del evento deportivo.