Por Redacción
Ciudad De México, 21 de marzo de 2026.- La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno realizó correcciones a seis registros de pensiones de Petróleos Mexicanos (Pemex) tras recibir datos complementarios de la empresa el 17 de marzo de 2026, lo que derivó en la reducción significativa de los montos previamente reportados en el padrón publicado el 13 de marzo.
De acuerdo con la información oficial, los ajustes modificaron pensiones que originalmente figuraban con valores superiores o cercanos al millón de pesos. El registro que mostraba 1,107,361.34 pesos fue corregido a 201,961.34 pesos; otro que indicaba 987,978.50 pesos pasó a 170,978.50 pesos; y uno de 976,512.80 pesos se ajustó a 160,512.80 pesos.
Las correcciones continuaron con un monto que de 972,626.98 pesos bajó a 155,626.98 pesos, mientras que una pensión de 655,515.92 pesos fue reducida a 170,915.92 pesos. Finalmente, el registro de 500,052.60 pesos sufrió la mayor proporción de ajuste al quedar establecido en 63,921 pesos.
La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno informó que estas modificaciones se efectuaron luego de recibir la información complementaria por parte de Pemex, sin especificar si se trata de una auditoría más amplia o de un proceso de verificación rutinario. Los involucrados en el proceso incluyen a funcionarios como Alejandro Valadez Urrutia, Mario Francisco Espinosa Estrada, Jorge Luis Talamantes Montoya, Salvador Quero García, Carlos Arturo Sánchez Magaña y Jorge Ernesto Moreno Tovar.
Estos ajustes ocurren en un contexto de debate público y legislativo respecto a la reforma al artículo 127 constitucional, la cual impone un tope a las pensiones públicas. Analistas como Guillermo Rivera Millán han señalado que una aplicación retroactiva de dicha reforma podría afectar derechos patrimoniales ya adquiridos y vulnerar el derecho humano de propiedad, aunque las fuentes primarias no vinculan explícitamente las correcciones de Pemex con dicha tesis jurisprudencial.
La publicación del padrón corregido marca un nuevo capítulo en la transparencia de los beneficios de los trabajadores de la empresa estatal, mientras persisten interrogantes sobre el motivo específico que llevó a Pemex a proporcionar los datos que generaron cambios tan drásticos en las cifras oficiales.
