El Rosario, 30 de marzo de 2026.- Las labores de rescate de cuatro mineros atrapados tras un colapso en la mina Santa Fe continúan de manera ininterrumpida en la localidad de Chele, municipio de El Rosario, Sinaloa. El incidente ocurrió el pasado miércoles 25 de marzo y desde entonces más de 300 elementos participan en el operativo, el cual es coordinado desde un puesto de mando unificado.

En la fuerza de tarea conjunta se articulan capacidades de la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC), la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Guardia Nacional, la Secretaría de Marina (Semar) y el Instituto Estatal de Protección Civil de Sinaloa. Asimismo, participan brigadas expertas como el escuadrón de rescatistas del Grupo Frisco proveniente de Chihuahua, especialistas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), el Grupo Minero IMSSA, el Grupo Lobos de Guanaceví y el Grupo Actus.

Un total de 42 unidades trabajan las 24 horas del día en periodos operativos de relevo. Las maniobras se desarrollan a 300 metros de profundidad, donde las brigadas operan bajo condiciones de ventilación óptima y una temperatura aproximada de 25 grados Celsius. Sin embargo, los trabajos enfrentan la presencia de material lodoso que dificulta el avance. El objetivo central es avanzar 1.5 kilómetros sobre las rampas, habilitando y asegurando galerías estratégicas.

Para garantizar la seguridad, el departamento de Geología de la empresa Industrial Minera Sinaloa supervisa rigurosamente cada fase de excavación y se mantiene activo un sistema de alarma durante todas las maniobras subterráneas. Se implementa un proyecto de estabilización de posibles caídos estructurales mediante una mezcla térmica con cemento, acción que se reforzará con el uso de resina expansiva programada para arribar este lunes al estado. Además, continúan las labores de bombeo en la presa para disminuir los niveles de agua y mitigar riesgos adicionales.

La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) informó que “el acompañamiento sensible y permanente a las familias es un pilar de este operativo”. La dependencia detalló que “al concluir cada ingreso de las células de rescate, se les brinda un informe detallado sobre los avances, además de garantizarles atención psicológica integral, cobertura de necesidades de alimentación, facilidades para el aseo personal y espacios dignos para el descanso”. La prioridad declarada por las autoridades es salvaguardar la integridad de los rescatistas mientras se ejecuta el plan de reforzamiento estructural implementado por el Gobierno de México.