Bogotá, 11 de junio de 2026.- El Congreso de Colombia aprobó la tarde del miércoles 10 de junio de 2026 un proyecto de ley que prohíbe la ablación o mutilación genital femenina. Con esta decisión, el país se convierte en el primero de Latinoamérica en contar con una legislación específica contra esta práctica de violencia de género.
Las principales impulsoras del proyecto fueron las congresistas Carolina Giraldo (Alianza Verde), Jennifer Pedraza (Dignidad y Compromiso) y Alexandra Vásquez (Pacto Histórico). La iniciativa, que tiene un enfoque preventivo y pedagógico, fue construida conjuntamente con las comunidades indígenas. Entre las medidas propuestas destaca la creación de una política pública nacional para la erradicación de la práctica y el fortalecimiento de los sistemas de información para recolectar datos.
La práctica de la mutilación genital femenina ha sido documentada desde hace 20 años en diferentes zonas de Colombia, siendo el pueblo indígena embera el que registra más casos. De acuerdo con el Sistema Integrado de Información sobre Violencias de Género, en 2024 se reportaron alrededor de 54 casos de ablación en el país, aunque expertas sugieren que existen altos niveles de subregistro en estas cifras. A nivel global, Unicef estima que esta mutilación ha afectado a unas 230 millones de mujeres y niñas, mientras que la oenegé Equality Now señala que solo 59 de los 94 países donde se ha identificado la práctica cuentan con leyes específicas.
Para lograr la aprobación, mujeres como Claudia Queragama, del resguardo en el Alto Andagueda, Chocó, viajaron a Bogotá para insistir en la propuesta. “Me regreso muy feliz para mi comunidad. Nosotras, como mujeres, debemos defender a nuestras niñas. Esto era lo que necesitábamos que escucharan nuestras necesidades”, declaró Queragama tras el resultado.
La congresista Jennifer Pedraza resaltó el papel de las lideresas indígenas: “Insistimos hasta el último día, porque dejarlo caer habría sido fallarle a las niñas de Colombia, a las mujeres de la comunidad embera y a las lideresas indígenas que trabajaron con nosotras y que son las verdaderas protagonistas de esta ley. Su liderazgo, su valentía y su compromiso hicieron posible este avance”. Por su parte, Juliana Domicó, consejera y representante de la Gran Nación Emberá en Colombia, tomó la palabra en el Senado tras la aprobación.
A pesar del aval legislativo, para que la ley se implemente formalmente aún falta la sanción presidencial.
