Ciudad De México, 05 de junio de 2026.- La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) confirmó que mantendrá la huelga nacional y el plantón instalado en las inmediaciones del Zócalo capitalino, iniciado el lunes anterior. La decisión se tomó después de que el gremio rechazó las propuestas entregadas por las autoridades federales el martes pasado, al considerar que no resuelven sus demandas centrales.

Yenny Aracely Pérez, dirigente de la sección 22 de Oaxaca, explicó que aunque se dio un desglose de la propuesta presentada ayer, “esto no cubre la demanda central”. Entre los puntos principales que exige el movimiento están la abrogación de la Ley del Issste de 2007 y de la reforma educativa de 2012. Pérez añadió que la respuesta recibida “no es decisión de nosotros aceptarla como Comisión Nacional Única de Negociación”, pues debe ser valorada en la Asamblea Nacional Representativa.

Durante una tercera mesa de trabajo sostenida en el Palacio de Cobián con los titulares de Gobernación, Educación Pública y el director del Issste, la CNTE pidió que cese la represión administrativa y económica contra los maestros movilizados. El sindicato denunció que algunos profesores en huelga han recibido oficios advirtiéndoles que se les levantarán actas de abandono del trabajo. Asimismo, la organización insiste en concretar una mesa de trabajo directa con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Por su parte, la mandataria federal advirtió sobre la existencia de provocaciones en el contexto de las movilizaciones destinadas a forzar una actuación gubernamental. “Hay mucha provocación para que nosotros actuemos”, señaló Sheinbaum, quien garantizó que “no habrá represión” ante los hechos violentos registrados.

La presidenta detalló su percepción sobre los autores de los disturbios: “los extremos se juntan”, pues quienes “hacen estos destrozos están provocando, pero al mismo tiempo hay un discurso de la ultraderecha mexicana que dice: ‘hay que actuar contra el régimen'”. Sheinbaum enfatizó que estos actores “están haciendo un juego a la ultraderecha, si no es que son lo mismo”.

Finalmente, la jefa del Ejecutivo reiteró que el objetivo de los disturbios es generar una respuesta fuerza del Estado: “quieren que haya represión, pero no la habrá. Es una provocación para que nosotros actuemos y reprimamos”.