Ciudad De México, 20 de junio de 2026.- La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) decidió este viernes levantar las concentraciones que mantenía en la Ciudad de México y Oaxaca, tras una jornada de deliberaciones internas que puso fin a 19 días de paro, movilizaciones y presencia en el Centro Histórico de la capital mexicana.
Los dirigentes del magisterio disidente admitieron haber logrado avances parciales con la Secretaría de Educación Pública (SEP), aunque no consiguieron el cumplimiento de sus principales demandas. Pedro Hernández, dirigente de la sección 9 Democrática de la Ciudad de México, indicó que el movimiento alcanzó acuerdos en mesas de diálogo para atender parte de la lista de peticiones de las secciones 9, 10, 11 y 60.
De acuerdo con lo informado por la Comisión Nacional Única de Negociación de la CNTE, tras una reunión de seis horas con autoridades educativas se lograron acuerdos favorables sobre una lista de 14 puntos. Entre los temas pactados figuran el bono navideño de fin de año equivalente a 90 días, la homologación de prestaciones en otras entidades, becas universales y totales para hijos de docentes, la recontratación de maestros removidos de sus plazas y la garantía de que no habrá represalias económicas ni descuentos para quienes participaron en el paro.
Sin embargo, la organización no consiguió sus objetivos centrales: la abrogación de la reforma a pensiones del ISSSTE de 2007, el regreso a un sistema de jubilación anterior ni la eliminación de reformas educativas pasadas que consideran lesivas. Este descontento se reflejó durante un acto de la presidenta Claudia Sheinbaum en Baja California, donde maestros le gritaron: “¡Claudia, mentiste!”.
Yenni Araceli Pérez, lideresa de la sección 22 de Oaxaca, señaló tras la asamblea estatal que el contingente regresará a su estado para “reorganizarse”. “No por una cuestión de derrota, porque no es de esa manera”, afirmó la dirigente. La sección 22 prevé el retorno a las aulas este lunes.
Los dirigentes sostienen que el retiro de los plantones representa solo una fase de reorganización política y sindical, marcando una pausa en el conflicto pero no su cierre definitivo. Cabe recordar que, durante las movilizaciones, los líderes habían llegado a amenazar con interrumpir el Mundial de fútbol 2026 que se organiza en el país.

