Ciudad De México, 08 de junio de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo celebró que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos negara que los gobernadores de Sonora, Alfonso Durazo, y de Tamaulipas, Américo Villarreal, cuenten con un ‘parole’ o permiso especial de entrada a ese país. “Qué bueno que salió esta información que dice que una de las instituciones del gobierno de Estados Unidos dice que no existe tal permiso para estos dos gobernadores”, afirmó la mandataria.
El DHS señaló oficialmente que “Francisco Alfonso Durazo Montaño y Américo Villareal Anaya no reciben el benefico de tal permiso”, respuesta obtenida tras una solicitud formal de información realizada por Radio Sonora. Sheinbaum advirtió que las críticas contra su gobierno continuarán, atribuyéndolas a sectores políticos: “Estas noticias falsas o estos intentos porque no haya una buena relación por parte de la ultraderecha de Estados Unidos que se junta con la ultraderecha de México… Yo creo que esto va a seguir y hay que estar muy atentos”.
En medio de estas tensiones, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, aseguró el 5 de junio de 2026 que ambas naciones han logrado avances significativos en la lucha contra el fentanilo y las organizaciones criminales. El pronunciamiento de Johnson se difundió a través de sus redes sociales desde Washington, donde indicó: “Nuestros países han logrado avances importantes en la lucha contra el fentanilo y los cárteles, y su trabajo ha sido fundamental para alcanzar esos resultados. Continuaremos nuestra estrecha colaboración para proteger la salud y la seguridad de nuestras naciones, al tiempo que garantizamos que los responsables rindan cuentas”.
El contexto de estas declaraciones incluye la solicitud del Departamento de Justicia de EE.UU. para la detención con fines de extradición de 10 funcionarios y exfuncionarios mexicanos, entre ellos el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. Previamente, Sheinbaum acusó durante un acto en el Monumento a la Revolución a una oficina del Departamento de Estado de intentar intervenir en asuntos internos bajo el argumento del combate al narcotráfico, petición que reiteró a Johnson para que respete los asuntos internos de México.
Johnson respondió a las declaraciones de Sheinbaum desde sus redes sociales y exhortó a evitar que la cooperación bilateral en materia de seguridad se utilizara con fines políticos. Además, la presidenta informó que un encuentro previsto con la directora antidrogas de la Casa Blanca, Sara Carter, sería pospuesto por motivos de agenda; Johnson había asistido previamente a un acto encabezado por Carter.
Sheinbaum consideró que estas situaciones son utilizadas con fines electorales: “Estas noticias falsas… sectores de la ultraderecha de Estados Unidos que se juntan con sectores de la ultraderecha de México… quieren afectar al gobierno de México con vistas a la elección del 2027”, dijo, refiriéndose también a la elección estadounidense de noviembre próximo. La mandataria añadió: “Nada más que en México la situación es muy distinta a la de otros países. Aquí el gobierno tiene mucha fuerza con la gente”.
La crisis en las relaciones entre ambos países en materia de narcotráfico remite a los años 1984-1986, cuando el asesinato del agente de la DEA, Enrique Camarena Salazar, destapó protecciones gubernamentales a traficantes en Guadalajara. En aquel entonces, figuras como Miguel Ángel Félix Gallardo, Ernesto Fonseca ‘Don Neto’ y Rafael Caro Quintero aparecieron como responsables del secuestro del agente. La actual solicitud oficial de arresto con fines de extradición es contra Rocha Moya y cómplices, mientras hubo revelaciones de Los Ángeles Times sobre otros dos mandatarios presuntamente involucrados.
