Los Cabos, 24 de marzo de 2026.- Familiares y amigos de Juan Luis Chico Torres, de 29 años, junto con integrantes del colectivo Búsqueda X La Paz, bloquearon la tarde del 23 de marzo el acceso al aeropuerto internacional de Los Cabos para exigir acciones concretas ante el hallazgo de cuatro fosas clandestinas reportado un día antes en La Paz. La movilización busca presionar a la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) y a la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas de Baja California Sur para que avancen en la investigación de la desaparición y confirmen el vínculo de los restos con actividades delictivas.
El descubrimiento de las fosas ocurrió el 22 de marzo en la capital del estado, sumándose a un historial de más de 120 osamentas que el colectivo ciudadano ha localizado en la región, específicamente en la carretera que conecta La Paz con San Juan de la Costa. Esta zona ha sido descrita por los buscadores como el cementerio clandestino más grande asociado al narcotráfico en la entidad, lo que refleja la gravedad del contexto de violencia que motiva la protesta.
Durante el bloqueo realizado en la terminal aérea de Los Cabos, los manifestantes demandaron claridad sobre los resultados de las pericias forenses que se realizan actualmente en los cuerpos exhumados, así como informes específicos sobre los avances de la Fiscalía de desaparecidos en el caso de Juan Luis Chico Torres. Hasta el momento, no se ha confirmado oficialmente si los restos encontrados en estas nuevas fosas corresponden a personas reportadas como desaparecidas recientemente o si pertenecen a casos antiguos.
La participación de madres buscadoras y familiares en la acción directa subraya la frustración ante la falta de respuestas institucionales. El colectivo Búsqueda X La Paz ha mantenido esfuerzos de localización por cuenta propia ante la insuficiencia de los operativos estatales, documentando hallazgos que evidencian la magnitud del problema de desapariciones en Baja California Sur sin que exista una resolución judicial o identificación completa de las víctimas.
La protesta interrumpe las operaciones en uno de los principales puntos de entrada turística del estado, enviando un mensaje de alerta sobre la situación de seguridad que prevalece en la región. Los involucrados en la movilización mantienen su exigencia de que las autoridades federales y estatales no solo recuperen los cuerpos, sino que entreguen justicia y verdad a las familias que esperan noticias de sus seres queridos.
Ante la ausencia de datos oficiales sobre la hora exacta del bloqueo y el número preciso de participantes, la acción queda registrada como un acto de desesperación social frente a la impunidad. La situación en Baja California Sur continúa siendo crítica, con la sociedad civil asumiendo el rol principal en la búsqueda de verdad ante un panorama de fosas clandestinas que sigue expandiéndose.
