Por Redacción

Atlanta, 20 de julio de 2026.- Argentina venció 2-1 a Inglaterra en la semifinal del Mundial 2026, disputado en Atlanta y catalogado como el encuentro de ‘mayor riesgo’ del torneo, lo que obligó a implementar medidas de seguridad reforzadas por la FIFA, el FBI y autoridades policiales.

Tras el triunfo, los jugadores argentinos desplegaron una bandera con la leyenda ‘Las Malvinas son argentinas’. Giovani Lo Celso y otros futbolistas corearon la frase, mientras que Leandro Paredes agregó: ‘Y siempre serán argentinas’. Nicolás Tagliafico explicó que ‘la bandera apareció… No queremos mezclar pero entre la emoción…. Hacía mucho que no jugábamos contra Inglaterra’. Debido a este hecho, la Asociación del Fútbol Argentino se expone a una sanción, similar a una multa de 30.000 francos suizos aplicada en 2014.

En el partido por el tercer puesto, Inglaterra derrotó 6-4 a Francia. Didier Deschamps finalizó su etapa al frente de la Selección de Francia tras 14 años. El entrenador admitió: ‘Evidentemente, es una derrota; hemos hecho una primera parte vergonzosa’, aunque destacó que ‘hemos sabido reaccionar bien’. Deschamps asumió la responsabilidad: ‘Por desgracia, la culpa es mía: no hice lo que debía en la primera parte’, pero rescató que ‘hay un grupo con auténticas cualidades futbolísticas’. Por su parte, Kylian Mbappé marcó dos goles ante Inglaterra, llegando a 10 en este Mundial y superando a Lionel Messi como máximo anotador histórico de mundiales con 22 tantos.

De cara a la final, España suspendió su último entrenamiento en Nueva Jersey debido a fuertes tormentas eléctricas, mientras que Argentina entrenó bajo llovizna. La selección argentina definió su once inicial para el duelo ante España, con la ausencia de Leandro Paredes y tres cambios respecto a la semifinal.

El torneo ha generado diversas controversias fuera del campo. Human Rights Watch denunció ‘represión, discriminación y abuso de poder por parte del Gobierno de Donald Trump durante el Mundial’. Minky Worden, de la organización, señaló que el evento se disputó sobre el telón de fondo de una ‘represión abusiva contra las personas inmigrantes’ y el incumplimiento de estándares de derechos humanos por parte de la FIFA.

Joseph Blatter criticó a la FIFA por convertir la Final del Mundial en una ‘copia del Super Bowl’, debido al show musical extendido y la entrega de anillos estilo NFL. Asimismo, Arsène Wenger, jefe del Desarrollo de Fútbol Global de la FIFA, afirmó respecto a las pausas de hidratación que ‘no modificaron los resultados’, aunque precisó: ‘ya llegaremos a conclusiones cuando termine el torneo y lo analicemos’.

Michael Owen criticó el desempeño de Inglaterra, señalando que su caída se remonta al partido contra México. ‘México no fue el modelo para ganar un Mundial, sino el modelo para perderlo’, aseveró Owen, quien añadió que hubo una ‘completa incomprensión de lo que realmente significa la valentía en el fútbol’.